Grandvalira Social acerca la nieve a niños que sufren algún tipo de discapacidad y a sus familias

Grandvalira Social ha culminado las acciones solidarias de esta temporada con la organización de una esquiada solidaria con distintos grupos de niños y sus familias. El objetivo de la fundación es acercar a la nieve a colectivos que sufren algún tipo de discapacidad, ya sea psíquica o física, para que puedan disfrutar de unos días de ocio y diversión en plena naturaleza.

Por un lado, con la colaboración de las hermanas Blanca y Lola Fernández Ochoa, Grandvalira Social ha invitado a doce familias de Madrid con niños que sufren algún tipo de diversidad funcional, discapacidad sensorial o intelectual durante tres días en Grau Roig. Allí, los niños, siempre acompañados de monitores especializados de la Escuela de Esquí y Snowboard de Grandvalira, han podido disfrutar del esquí y de distintas actividades de aventura.

Esta esquiada solidaria organizada por Grandvalira Social ha contado con la colaboración de la empresa Securitas Direct, que ha donado 5.000 € para fomentar y facilitar la práctica del esquí entre los niños y las familias con algún tipo de minusvalía y una situación económica desfavorable.

Paralelamente, un grupo de niños enfermos de cáncer de la Fundación de Oncología Infantil Enriqueta Villavecchia también está en Grandvalira durante dos días, en concreto en el sector del Pas de la Casa, en unas pequeñas vacaciones en la nieve que nunca olvidarán.

Tarea importante

El piloto de rally y portavoz del Patronato de Grandvalira Social, Albert Llovera, se ha querido sumar también a esta acción y ha valorado el trabajo realizado para acercar la nieve “no sólo a personas con problemas, sino también a sus familias y acompañantes para que puedan disfrutar del esquí y de actividades como las motos de nieve o el mushing. Es nuestro futuro también.”

Por su parte, Blanca Fernández Ochoa, medallista olímpica española, ha afirmado que esta “es una experiencia brutal, bonita como pocas. Ver como los niños se lo pasan así de bien y los padres aún más se tiene que fomentar. Esperamos que cada vez que haya más apoyo para este tipo de iniciativas”. Lola Fernández Ochoa, madre de una niña discapacitada, ha querido añadir que con este proyecto “se trata de dar un respiro a las familias, que muchas veces han dejado de un lado el ocio para atender las necesidades de los niños. Ellos disfrutan, pero los padres y los hermanos mucho más, y esto les carga las pilas para seguir su día a día, que es muy duro”.

De este modo, Grandvalira da continuidad a las acciones que ya llevó a cabo el año pasado y vuelve a mostrar su compromiso y responsabilidad social corporativa con las familias y colectivos con menos posibilidades económicas. El dominio más grande del sur de Europa también continúa con su política de trabajar cada temporada para mejorar la accesibilidad para personas con algún tipo de discapacidad física o sensorial y ser cada vez una estación más adaptada.

Recordamos, además, que Grandvalira Social trabaja y desarrolla distintos proyectos solidarios con otras entidades y organismos tanto de Andorra como de España y Francia. La Asociación Enfants de la Lune, que agrupa un colectivo de pacientes con xerodermia pigmentada, la Escuela Especializada Meritxell para personas con capacidades reducidas, o la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Nostra Senyora de Meritxell, que atiende a personas adictas a diferentes tipos de sustancias o actividades, son algunos de los beneficiarios de los programas de la fundación social de Grandvalira.

Esta acción solidaria de Grandvalira Social coincide con la disputa estos mismos días en la estación pirenaica del Campeonato de España de esquí adaptado, que las hermanas Fernández Ochoa tampoco se han perdido y han querido apadrinar con su presencia.

Más información: www.grandvalira.com

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