En la web de Aramón hemos visto este interesante artículo de Patricia Villanueva y hemos decidido compartirlo con vosotros: cómo recuperarte a nivel psicológico de una lesión de esquí.

“El Impacto psicológico causado por una lesión puede ser mucho más complejo y de difícil recuperación que una rotura de ligamentos o una fractura, por ello, es necesario considerar la recuperación de las lesiones desde una perspectiva biopsicosocial.

Es decir y como se ha comentado en el primer párrafo, hay que entender que la salud, en este caso una lesión deportiva, debe ser entendida en términos biológicos (fisiología), psicológicos (emociones, pensamientos y conductas) y sociales (dependientes del contexto, familiares…).

¿Qué consecuencias psicológicas conllevan?

Pérdida de autoestima y de autoconfianza.

Pensamientos negativos.

Pérdida de la sensación de invencibilidad.

Estados de depresión.

Ansiedad.

Miedo.

Incertidumbre.

Frustración.

Estrategias psicológicas

Estrategias psicológicas que te puedes aplicar cuando te lesiones practicando esquí o snowboard.

Establece nuevas metas a mediano y largo plazo las cuales deben ser realistas. Plantéate objetivos psicológicos, por ejemplo practicando la visualización, si te estas recuperando de una lesión de rodilla visualiza durante 10-15 minutos como tu rodilla se empieza a curar. Muchas investigaciones avalan el efecto positivo del uso de la visualización en el tratamiento de lesiones.

Mantén una actitud positiva. Los pensamientos y emociones positivas favorecen el proceso de recuperación, incluso tu fisiología puede llegar a experimentar cambios que pueden acelerar la curación.

Busca a un deportista que estuvo lesionado. Compartir experiencias con otra persona puede generar una reducción del estrés e incluso a aumentar nuestra autoconfianza y disminuir el miedo. Pero si llegas a estar muy deprimido, a no poder dormir, a bajar la ingesta de comida porque no tienes apetito e incluso has perdido interés por las cosas busca la ayuda de un profesional, en este caso de un psicólogo.

Permítete estar triste cuando lo necesites. Es fundamental expresar las emociones en los momentos de curación de la lesión.

Aprender de la experiencia

Después de habernos recuperado de la lesión, sobre todo lo que deberíamos de hacer es aprender de esta experiencia, para saber qué cosas hemos hecho mal o podemos mejorar en el futuro. Por ejemplo, si hemos ido sobrados de confianza, sintiéndonos excesivamente invencibles sobre la pista, haciendo una bajada muy complicada y que estaba por encima de nuestro nivel, si nos hemos autoexigido demasiado o no íbamos lo suficientemente protegidos. Después de reflexionar sobre todos estos “fallos” entonces vamos a ver cómo queremos seguir practicando el esquí y el snowboard”.

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