Ni la Guardia Civil ni los cuerpos de emergencias, se cansan de recordar que en la montaña siempre hay que extremar las precauciones. Sin embargo, sus anuncios parecen caer en saco roto y este pasado fin de semana se han tenido que llevar a cabo cerca de 20 rescates en los Pirineos.

Desafortunadamente, de los 16 accidentados, uno de ellos perdió la vida.

Se trataba de un montañero de 63 años y natural de Cantabria. El accidente ocurrió el pasado domingo, en el término municipal de Panticosa (Pirineo Aragonés). El hombre resbaló en un nevero y se precipitó 100 metros por un canal del pico Infiernos.

Cuando llegó el médico a la zona de rescate, no pudo más que certificar la muerte.

Este ha sido el caso más grave del fin de semana, pero desafortunadamente no hay sido el único.

También en Panticosa, una mujer sufrió heridas de gravedad, también por resbalar en un nevero y precipitarse 30 metros, desde la Gran Facha hasta el Ibón Superior.

La mujer fue atendida por una UVI móvil y trasladada al hospital San Jorge de Huesca con policontusiones y posibles fracturas en vértebras, pierna y pelvis.

Lo peor de estas noticias es que estos dos últimos rescaten se suman a otras 14 salidas de emergencia que se han tenido que realizar a lo largo del fin de semana en los Pirineos.

Unas cifras alarmantes teniendo en cuenta que todavía no ha ni empezado la época fuerte de vacaciones.

Parece que la gente, sobre todo los poco habituados, se confían en exceso de la montaña y sus caminos cuando brilla el sol y el tiempo está calmado. Pero no todos los peligros de la montaña de limitan a las avalanchas, lluvias o nevadas.

Si tenéis pensado pasar parte de vuestras vacaciones en la montaña, recordad: nunca subestiméis los riesgos, actuad siempre con cautela y llevad la equipación, ropa y calzado adecuados. Este año, además, tened en cuenta que todavía queda nieve acumulada en lugares que generalmente ya se mostrarían completamente verdes.