May Peus hace balance de su primer mandato al frente de la Real Federación Deportes de Invierno (RFEDI) y aprovecha para anunciar el Facebook su candidatura para los próximos 4 años.

May se puso al frente de la Federación en septiembre de 2014, y durante estos cuatro años, parece que por fin se ha logrado romper la mala racha del medallero español en los deportes de invierno.

Tal y como nos hacen saber desde la propia Federación, pese a que las ayudas públicas son cada vez menores, se ha notado una mejora de los trankings FIS de la mayoría de componentes de los equipos de la RFEDI, se han aumentado en un 83% los entrenamientos en nieve y multiplicado por 3 el número de deportistas que se benefician de ayudas gracias a la RFEDI.

El presidente ha reconocido la gran implicación por parte de todos los miembros de la federación, pero avisa de que aún queda mucho camino por recorrer: “La clave del éxito en la Federación ha sido la profesionalización de la misma. Estoy orgulloso del equipo y proyecto creado. Los distintos agentes de la nieve nos han ofrecido un inmenso apoyo y reconocimiento al trabajo, y eso nos motiva mucho, pero creemos que es necesario esforzarse en mejorar algunas debilidades que tenemos aun en los deportes de invierno españoles. Todavía hay mucho por hacer y mejorar, tenemos muchas ganas de remangarnos y enfrentarnos a los nuevos retos. Estábamos en deuda con el deporte español, la medalla Olímpica y los excelentes resultados deportivos obtenidos devuelven el reconocimiento a los deportes de inviernos en nuestro país”.

A continuación os trasladamos lo más relevante del comunicado que ha emitido la Federación para hacer balance de este primer mandato de May Peus al frente de la federación, un periodo en el que pese a la constante reducción de ayudas, la federación ha logrado hacer frente a la situación de forma estratégica y con mucho trabajo.

Todo un reto económico

La subvención acumulada a la RFEDI se ha reducido un promedio del -36% en el ciclo olímpico de PyeangChang (2014-2017), en comparación con el de Sochi. De hecho, si entramos en números más concretos, la signación a los deportes de nieve en 2017 respecto a 2011 se ha reducido a la mitad, pasando de 3.478.000€ en 2011 a 1.780.000€ en 2018.

Para afrontar la falta de recursos en 2015 realizaron un Plan Estratégico que, a grosso modo, proponía una contención del gasto y un aumento de ingresos propios mejorando los patrocinios y buscando nuevos.

Y la estrategia parece que ha funcionado. Movistar, Audi, AC Hotels, Loterías, La Liga 4 Sports y muchos otro patrocinadores han permitido dedicar muchos más recursos a los programas deportivos.

Además, también han encontrado fórmulas paralelas para incrementar sus recursos como la creación de los cursos de actualización por la Escuela Española de Esquí (EEE), seguros de ocio y familia SPAINSNOW y otras acciones que han supuesto una renovación contínua y un incesable trabajo de imaginación.

Para conseguir una mayor divulgación de los deportes de invierno, y así satisfacer las expectativas de los patrocinadores, se ha reforzado  el flujo de comunicación con los medios tanto de los eventos internacionales, como de las Copas de España. Así, el ROI ha subido a 22 millones de euros frente a los 4 millones que la RFEDI ofrecía a los patrocinadores en 2015.

La entrada de la RFEDI en las redes sociales también ha tenido una gran acogida, logrando un total de 232.000 seguidores en tres años.

Luchando por la organización de eventos

Durante el ciclo olímpico que se cierra, la RFEDI ha sido una de las instituciones fundamentales de los comités organizadores de eventos de talla mundial. La Universiada 2015 en Granada contó con 1.550 participantes y tuvo 45 millones de espectadores en todo el mundo.

Dos años más tarde, los Campeonatos del Mundo 2017 de freestyle y Snowboard FIS en Sierra Nevada contaron con 1.400 participantes, generaron 1.500 empleos y resultaron en 60 millones de euros de impacto mediático.

También hay que destacar las 5 Copas del Mundo y 3 Copas de Europa FIS organizadas en las estaciones de Sierra Nevada, Baqueira, La Molina y Espot. A todo ello, debe sumarse la friolera de 1.200 días de competición RFEDI de base.

Todo cuenta: cantidad y calidad

Durante el último mandato, el trabajo de la gestión de la RFEDI ha alcanzado niveles impensables en los últimos años. Así, en tan solo 4 años se han batido récords que hacía décadas que estaban esperando ser superados. Entre ellos destacan la sobresaliente actuación de los deportistas de la RFEDI en los JJOO de PyeongChang18: el bronce olímpico de Regino Hernández snowboardcross (SBX) y el diploma olímpico (7ª) de Queralt Castellet en snowboard halfpipe. La medalla del andaluz rompió el maleficio de 26 años sin un metal olímpico para los deportes de invierno españoles.

Más allá de los éxitos olímpicos, Lucas Eguibar consiguió el Globo de Cristal (inédito para España hasta el momento) al ganar el circuito de Copa del Mundo de SBX en 2015, Además, los tres deportistas citados han sido también medallistas en los Mundiales de snowboard: Castellet en Kreischberg 2015 con la plata en halfpipe (acabó con la sequía de 41 años sin medallas en campeonatos del mundo de invierno) y en 2017 en Sierra Nevada Lucas Eguibar consiguió doble medalla en individual de SBX y con su compañero Regino en la prueba de equipos.

Pero si estos resultados han sido posibles, juntamente con la mejora de los rankings de muchos de los deportistas de alpino (7 esquiadores están en el top 50 mundial de su edad) y fondo de las estructuras de la RFEDI, ha sido por el aumento en la calidad y la cantidad de horas en nieve con una media de 83%. Si se desglosan se aprecia que los deportistas de snowboard han aumentado un 85%, pasando de 65 días en 2014 a 120 en 2018; mujeres de alpino un 67% (90 días en 2014 por 150 en 2018); equipo de fondo un 24% (105 días en 2014 por 130 en 2018); hombres de alpino un 29% (140 días en 2014 por 180 en 2018) y por último la creación del equipo de freeski, que ha pasado de no existir en 2014 a 150 días de nieve en 2018, así como la creación de estructuras de modalidades no olímpicas como el mushing y el KL.

Y eso no es todo. El número de deportistas incluidos en los programas de la RFEDI y que, por tanto se benefician de las ayudas, ha crecido un 222% en 3 años (de 9 en 2014 a 29 en 2018). Adicionalmente se ha posibilitado a través de Casa España de Saas Fee que otros 60 deportistas jóvenes de los CETDI de alpino puedan entrenar con continuidad durante el verano y otoño (hasta 50 días), así como diversas concentraciones (40 días en total) para el programa futuRFEDI de esquí de fondo, y seguimiento de snowboard y freestyle.

En total, las jornadas de entrenamiento en la nieve coordinadas y gestionadas por la RFEDI han pasado de 840 en 2014 a 3.530 en 2018, lo que supone un aumento de un 320%. Como se ha indicado, estos volúmenes de entrenamiento en nieve son posibles gracias a Casa España Saas Fee (30% del programa se realiza allí), convenios internacionales de intercambio (Andorra, Italia, entre otros).

La federación ha demostrado una eficiencia máxima en la gestión de los recursos, pero no es suficiente. La RFEDI necesita todavía más apoyo. Los entrenamientos en las disciplinas de invierno son cada vez más costosos y complejos, y la aparición de nuevos talentos requiere la inversión adecuada para su preparación. A su vez, se ha conseguido demostrar que la inversión en deportes de invierno genera un beneficio directo en la sociedad: atracción de turismo nacional e internacional, nuevos puestos de empleo y desarrollo en valles de montaña. En definitiva, los deportes de invierno son mucho más que una actividad física en alta montaña, son una auténtica fuente de riqueza y desde la RFEDI se tiene el total convencimiento que la existencia de estrellas deportivas es un activo esencial para el crecimiento de este sector turístico-deportivo.