Queridos amigos, ¿cómo estáis? Es muy posible que si no sois de los afortunados esquiadores de La Covatilla o de Sierra Nevada, estéis un poco tristes, porque la temporada de esquí (con remontes) ha terminado. En mi caso he despedido ya la temporada de varias estaciones, primero fue Grandvalira, y ahora le toca el turno a Ordino-Arcalís y a Masella. En la primera de ellas fue el sábado 21 de abril y en la segunda el pasado sábado 28. No está nada mal en ninguno de los dos casos. Las estaciones siguieron abiertas hasta el día 30 y hasta el 1 de mayo respectivamente.

Pere y Txell, de Grandvalira, pero que han aprovechado el forfait de final de temporada de Ordino-Arcalís.

 

Carlos, Pablo, un servidor y Dani. ¡GoPro toma foto!

Divirtiéndome con los Dynastar, una maravilla de esquís con los que pasé una mañana muy buena.

 

Con Pablo, Dani y Carlos, buen equipo para terminar una magnífica temporada.

 

No era la idea, pero sabiendo lo bien que se come ahí arriba, decidimos terminar la jornada de la mejor manera.

 

La última bajada del día muy bien escoltados. Fijaros cómo estaba la montaña pese a las fechas en las que estábamos. Por lo visto ahora hay más nieve todavía.

 

Me parece que este forfait se recargará unas cuantas veces más.

 

Por la noche cenamos, brindamos por la salud de todos vosotros y para desearos una magnífica próxima temporada, y nos despedimos hasta pronto.

En mi última aventura en Ordino-Arcalís por esta temporada, disfruté, cómo no, de lo lindo. Y lo hice en buena compañía y en un día espectacular porque lucía el sol, la temperatura era, por fin, muy agradable, había gente pero no en exceso y la nieve, la auténtica protagonista, no estaba nada mal para la época en la que estamos. De hecho, estaba muy bien hasta el medio día y luego se podía esquiar perfectamente, siempre y fueras un poco precavido.

La idea era no estar hasta las tres de la tarde, hora de cierre, pero como se estaba de maravilla así tuvo que ser, y valió la pena comer en la estación y hacer la última bajada cuando ya solo quedaban los písters que nos acompañaron. Una gozada disfrutar de esa última bajada, que seguro que no fue la mejor del invierno, pero siempre es una bajada especial la última que haces en una estación.

Un placer cerrar la temporada en Ordino-Arcalís acompañado de Dani y Carlos, amigos esquiadores con los que me encuentro, por fortuna todas las temporadas en alguna estación. En esta ocasión, y como siempre que echamos ratos juntos, fue un día especial.

Al día siguiente no pude volver, tenía pendiente (y con muchas ganas) una buena escapadita a la montaña, os lo conté la semana pasada en este artículo. Fue la subida al Pic dels Pedrons (2.725 m) y todavía no me lo quito de la cabeza. Espero repetir algo similar este fin de semana, a ver si se dan las condiciones…