Queridos amigos, ¿cómo lleváis el verano? La verdad, verano, verano lo que se dice verano, no estamos teniendo mucho, de momento. Ya sabéis lo que dice el refranero del esquiador… Hasta el 40 de mayo no te quites los esquís, y eso hemos hecho. El sábado, 9 de junio, o sea, 40 de mayo, nos pusimos los esquís para hacer una pequeña travesía y una buena bajada por la nieve que todavía queda en Ordino-Arcalís, ya sabéis que es una estación privilegiada en este aspecto, y, ni siquiera en 40 de mayo, nos defraudó.

Cerca de acabar la temporada, y con la cantidad de nieve que todavía teníamos en la mayoría de estaciones, Ordino-Arcalís anunció que alargaba su temporada de remontes hasta el 30 de abril. Como sabéis, en su momento ya hicimos algunos reportajes de aquellos magníficos días: (Reportaje 1, Reportaje 2 y Reportaje 3). Es una suerte que las estaciones decidan “regalar” a sus clientes unos cuantos días más, porque es cierto que los cobraron, pero a un precio tan bajo que era impensable no ir. La respuesta de los clientes fue masiva, y espero que otras estaciones tomen nota para próximas temporadas, porque el esquiador es una especie agradecida, y suele responder bien a los buenos planes.

Pues por casualidades de la vida, el viernes llegaron a mí estos magníficos esquís, y claro, las ganas de esquiar se dispararon y se multiplicaron por mil. La verdad es que tengo muchísimas ganas de estrenarlos, aunque en esta ocasión no pudo ser por un problema de medidas con las fijaciones, que, por muy poquito, se me quedaron pequeñas. Pero lo solucionaremos y, no sé por qué, me da que los estrenaremos muy pronto con las próximas nieves, espero que en el mes de noviembre, si todo nos sale como nos ha salido esta temporada.

Me he quedado con las ganas de probarlos, pero lo haré en cuanto pueda. Más o menos 1 Kg por esquí, 85 de patín, 172… Me da que me van a gustar… Atomic Backland UL 85 2019

Como el calentón ya estaba en su momento máximo, y no podíamos dejar pasar la oportunidad, igualmente nos fuimos a la estación de Ordino-Arcalís. Madrugamos un poquito y allí nos encontramos con Sonia y Toni, con los que teníamos muchas ganas de esquiar desde hace tiempo. Así pues nos juntamos cinco esquiadores, pero en el momento que salíamos ya había algunos más. No íbamos a estar solos. Por lo visto la locura es común a mucha más gente, y eso nos gusta. Como dice el refranero: “mal de muchos consuelo de tontos“, pero consuela un poco que a 40 de mayo haya muchos más locos como tú pensando en esquiar.

En un momento de la ascensión, pasando por una de las sillas de la estación. Es un placer usarlas, pero también lo es no usarlas.

La nieve, aunque estaba fea, no estaba nada mal. Ni para subir ni para bajar. Es cierto que abajo había “olas” y que arriba se rompía un poquito, pero nada que ver con su aspecto. Es más, os diría que no es la peor que he esquiado esta temporada, y también, que volvería a hacerlo si pudiera. Eso sí, para las fotos no queda bonita, aunque, afortunadamente, el esquí es un deporte de sensaciones. Y las sensaciones eran buenas.

En cuanto empezamos a ascender miré un par de palas por las que teníamos que subir con cierto recelo, pero enseguida me consolaron mis compañeros. Soy novato en este deporte, me queda mucho que aprender, y este sábado me dieron algunos buenos consejos.

El grupo subiendo. No íbamos deprisa, pero tampoco despacio. Por el camino me llevé unos cuantos buenos consejos.

Durante el ascenso comentamos la necesidad de usar las cuchillas. ¡Fenómeno!, me las dejé en el coche. Pensando que no íbamos a subir mucho y que nos íbamos a conformar con una suave subidita para una suave bajadita, me deshice de casi todo el material. Error de novato. Pero lo subsané con ilusión y ganas. Es cierto que mis compañeros fueron mejor con las cuchillas, pero la verdad es que unos cuantos más de los que subieron lo hicieron sin ellas. Diría que más o menos la mitad no las llevaban, aunque creo que yo (por mi menor técnica) hubiera ido mejor con ellas en algún tramo muy puntual. En cualquier caso llegamos arriba con bastante facilidad, quizás se me atragantaron un par de conversiones en momentos en los que había bastante pendiente y la nieve se rompía bastante, pero, en general, la subida fue muy cómoda.

Carolina y Pablo, pareja de esquiadores que lleva dándole sin parar desde el 11 de noviembre. Temporada de 7 meses, ahora mismo firmaba la del año que viene igual.

 

Las cuchillas te pueden facilitar la vida en momentos puntuales con la nieve primavera. Quizás no son tan importantes como con el hielo, pero sí te darán comodidad y confianza.

 

Detalle de las cuchillas de Pablo para sus Black Crows.

Hicimos el último tramo sin esquís, unas decenas de metros, dispuestos a ver un paisaje que, me habían contado, era precioso… Pero el sol este año no ha estado con los esquiadores.

La bajada, aunque parezca mentira, no estuvo nada mal, puedo decir que mejor que algunas de las hechas a final de temporada en distintas estaciones. La nieve, aunque fea, estaba “disfrutona”, y con la pendiente y las ganas tuvimos buenos ingredientes para divertirnos.

Ya tenía ganas de coincidir con Sonia y Toni, un placer haberlo hecho y haber aprendido con ellos. Espero repetir pronto.

 

Dispuestos a bajar, estos jovencísimos chicos le pegan muy bien a un deporte espectacular, en el que se combina esfuerzo físico, técnica, un montón de habilidades, y naturaleza. Sin duda buenísimo que los más jóvenes lo practiquen.

 

La primera en subir, Sonia hace muchísimas cimas cada invierno. Mucha experiencia en la montaña y muy buena consejera.

 

El grupo haciéndose la foto de rigor arriba del todo. Por lo que me dicen me pierdo unos paisajes muy bonitos, pero espero volver este verano y disfrutarlos.

 

Otra cima más, poco a poco se van haciendo kilómetros y cogiendo experiencia.

 

Casi casi sale el sol, pero no está cómodo todavía.

 

Posiblemente la última nieve que vaya a esquiar esta temporada, pero después de 7 meses no nos podemos quejar, yo también empecé el 11 de noviembre. ¡Qué temporada!

Después del 40 de mayo no sé si habrá 50, ojalá sí, pero me parece que puede haber sido el colofón a una temporada histórica e increíble. Espero que vosotros la hayáis tenido muy buena también, pero, sobre todo, y aunque sea difícil, espero que para todos la próxima sea mejor. Todavía queda todo el verano por delante, pero lo que es seguro es que hoy ya queda un día menos para volver a esquiar. Espero que se os haga, como a mí, corta la espera, mientras tanto vamos a disfrutar del verano, que también es muy importante.

Quiero agradecer a la estación de Ordino-Arcalís el esfuerzo que hizo a final de temporada mantenido sus instalaciones abiertas, pues de esa manera me di cuenta de la cantidad de nieve que quedaría después de cerrar las pistas y he descubierto un sitio nuevo en el que disfrutar mucho de nuestro deporte preferido.

Os dejo un video de 22 segundos en los que podéis ver que, efectivamente, se podía esquiar. El esquiador es Pablo.