El esquí nocturno de Masella es la guinda a una oferta de esquí espectacular que tenemos en la zona de la Cerdanya, que permite que puedas combinar múltiples actividades o eventos familiares y poder después esquiar de noche.

Personalmente, aunque me gusta más esquiar de día, me encanta esquiar de noche. Si no lo has probado nunca te recomiendo que lo hagas porque seguro que la experiencia te sorprende.

¿Por qué?

En primer lugar, es distinto. Esquiar bajo los focos es una sensación parecida pero diferente. Nada te distrae, toda la atención está puesta en la pista.

Así de bien se ven las pistas en Masella por la noche

En segundo lugar, es barato. Por unos 20 euros puedes esquiar. Creo que no hay una oferta igual en el Pirineo, y si tienes el ff de temporada de Masella,  todavía menos. Por no hablar de un ff nocturno + domingo por 55 euros.

Y las tres horas que está abierto dan para mucho. Hay mucha menos gente esquiando que por la mañana, las pistas se han pisado durante 1h30 y se puede disfrutar muchísimo con unos buenos esquís bajando, ya que dispones de un desnivel de más de 400m con un total de 13 pistas.

Si estás pensando en estrenarte un día de estos, ahí van algunos consejos básicos que te pueden servir.

  • Abrígate. En condiciones normales, a las 7 de la tarde hace frío. Una capa más y un buff pueden ser suficientes para compensar la diferencia de temperatura.  Y piensa que la sensación que tendrás cuando bajes del coche no es la que tendrás esquiando, que es de mucho menos frío. Las escaleras que llevan a las pistas te dejarán perfecto, con ganas de empezar a deslizar. Y si las subes y bajas una vez antes de ponerte las botas, ya te habrás calentado un poco.

 

  • Procura tenerlo todo a mano en el coche. Aunque en las pistas hay muchísima luz, en la calle, de noche hay poca luz, y allí es donde dejarás el coche. Hay farolas que alumbran lo suficiente para pasear, pero te faltará luz si tienes que buscar un guante dentro de una bolsa llena de cosas. Todo lo que tengas preparado te ahorrará perder tiempo buscando.

 

  • Usa lentes claras. en pistas se ve muy bien, pero si utilizas una lente transparente verás mucho mejor. O al menos de clase 1. Las de clase 3 pensadas para días de sol intenso, mejor déjalas en casa. Podrás esquiar con ellas y verás, pero no son las más adecuadas.

Con una lente de categoria 0, transparente, la ideal para esquiar de noche. Si eres un asiduo, agénciate unas y lo agradecerás.

  • Una bajada no es suficiente. Te va a gustar, así que planifica que estarás un buen rato bajando. Y si después te quedas a cenar en la estación, la experiencia ya será total. El restaurante del Pla de Masella está realmente bien, con especialidades alpinas como fondue, raclette o tartiflette. El producto es bueno, el servicio es amable y la sensación de cenar con vistas a las pistas iluminadas está muy bien.

  • Ve con niños. A los más pequeños de la casa les encanta. Es una manera completamente diferente de esquiar y te pedirán repetir. Olvídate del frío, si no es un día extremo lo pasarán genial. Y eso sí, si puede ser que suban con botas, casco y tortuga puestos. Que sea salir y empezar a esquiar.

 

  • Coge unos buenos esquís. Si te gusta esquiar con poca gente, la opción nocturna te encajará enormemente. Hay muchísima menos gente que durante el día y se puede ir a gas sin miedo a llevarse a alguien por delante.

 

De verdad, aunque a las 6 de la tarde estés en el sofá la mar de bien, coge un día y pruébalo. Tenemos aquí al lado la mayor oferta nocturna de los Pirineos y hay que aprovecharla.