¿Cómo se prepara una carrera de gigante?
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¿Cómo se prepara una carrera de gigante FIS?

Judith Lluent y Luis Breitfuss nos ayudan a explicar todos los pasos a seguir para preparar una carrera de gigante FIS. Y lo hacen siguiendo todos los trámites desde el principio: desde que una estación decide ser sede organizadora de una carrera FIS hasta que se acaba la entrega de premios.

Hablamos de cómo debe ser una pista homologada, qué características debe tener la nieve, qué equipo humano se necesita, cómo se controla el cronometraje, o cómo se desarrolla la carrera en sí, entre otros muchos aspectos.

Cómo se prepara una carrera de gigante

¿Quién no se ha encontrado nunca una pista cerrada porque están preparando algún evento? ¿Quién no se ha mirado una competición, aunque sea infantil, durante un rato de descanso en nuestra esquiada particular? ¿A caso nadie ha visto nunca una carrera en televisión y se ha preguntado lo que se necesita para organizar todo aquello? Y, sobre todo, ¿cómo garantizan la seguridad de unos corredores que, en muchos casos, superan los 100 km/h? En definitiva, ¿a caso nadie se ha preguntado cómo se prepara una carrera de gigante?

Hoy os lo explicamos a este artículo con la ayuda de Judith Lluent, jefa del Comité de Delegados, Jueces y Árbitros de la Federació Catalana d’Esports d’Hivern (FCEH) y delegada técnica (DT) internacional de la Federación Internacional de Esquí (FIS), y Luis Breitfuss, vicepresidente segundo de la FCEH y responsable de eventos de las estaciones de esquí de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).

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Preprando la pista FIS Comella el 9 de marzo de 2018 para una carrera de la Copa de Europa en La Molina (Foto: Ivan Sanz).

Primeros pasos

Lo primero que hace falta para organizar una carrera de gigante es presentar la solicitud a la federación catalana de deportes de invierno (o la federación autonómica pertinente) que, a su vez, la transmitirá a la federación española para que formule la petición oficial a la FIS. A partir de ahí, la estación o club entran en el calendario, y tienen casi un año para preparar el evento.

Durante ese año van siguiendo un timming bien claro. Se empieza por las cuestiones más genéricas y se acaba cerrando temas a medida que se acerca la fecha de ejecución. Tal y como explica Luis Breitfuss, esta planificación suele dividirse en dos o tres vertientes: «la logística, que sería la parte técnica; la de seguridad, y la parte de marketing y comunicación«.

Como se prepara una carrera de gigante
Montaje de redes tipo B en el estadio FIS Comella de La Molina en marzo de 2018 (Foto: Ivan Sanz).

Requerimientos de la pista y de la nieve

En cuanto a logística y producción, lo primero es disponer de un estadio homologado por la Federación Internacional.

«Tienes una homologación FIS que ya te da unos requerimientos mínimos de cómo proteger y vallar esa pista«, explica Breitfuss. En ese sentido, la misma FIS actualiza cada año un libro en el que se marcan todos los ítems: desde el número de vallas que debe haber en cada espacio hasta el desnivel mínimo para cada prueba, pasando por el máximo de puertas, la disposición de colchones de protección, cómo se hará la meta o qué crono se necesita, entre otros.

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Comprobando la densidad de la nieve para una prueba de gigante FIS de la Copa de Europa esquí alpino en La Molina (Foto: La Molina).

Judith Lluent añade: «las pistas se homologan por el tipo de competición que pueden hacer, porque en un descenso necesitamos mucho más desnivel vertical, y en un slalom necesitamos mucho menos y menos anchura de la pista, por ejemplo«.

Con la pista homologada, lo segundo que debe garantizarse es que las condiciones de nieve son las idóneas, siempre teniendo en cuenta el nivel de los participantes. Porque «no es lo mismo hacer una carrera para chavales que tienen 10, 11 o 12 años, que una carrera de Copa de Europa o Copa del Mundo donde, por ejemplo, te piden un mínimo de densidad o de dureza de la nieve«, explica Judith, detallando que en la Copa del Mundo, por ejemplo, se pide una densidad mínima de 950 gramos por litro.

Densidad de la nieve

Para garantizar estas características la organización trabaja la pista con máquinas. Sobre la pista, Luis explica que «la trabajas diferente si es una prueba de velocidad, técnica o de snowboard. Una de alpino, por ejemplo, es mucho más fácil de hacer, porque utilizas una pista que normalmente utiliza público durante toda la temporada, y lo único que haces es trabajarla durante todo el año con el objetivo de tenerla bien para esas fechas«. Con «bien» se refiere a cumplir los estándares marcados para la carrera en concreto.

¿Pero qué ocurre si en los controles que se empiezan a hacer 15 días antes de la carrera se detecta que eso no es así? «Pues si la pista no está suficientemente dura, porque es nieve muy fresca, implica inyectar«, explica Judith. «Es decir, regar. Imagínate ir como con unos peines, clavando cada X centímetros de nieve unos pinchos e ir inyectando agua para que se endurezcan los 20 o 30 primeros centímetros de la superficie«, añade.

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Inyección de agua en una pista de Grandvalira (Foto: J. Pujol).

Los elementos de seguridad, fundamentales

Con la pista homologada y la nieve en estado óptimo, también deben garantizarse todos los elementos de seguridad, que también vienen marcados por la propia homologación de la FIS. Según Judith, «cada pista, según sus características físicas, orográficas, y de los elementos que tiene alrededor, requiere de una serie de elementos de protección que pueden ser diferentes«.

Existen, por ejemplo, redes de tipo A, que son las que van colgadas de unos arcos y después clavadas en el suelo, o de tipo B, que son las que se clavan directamente en la nieve; colchones para proteger elementos fijos, u otros tipos de redes o elementos de seguridad. Y no todas las pistas necesitan los mismos.

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Cada pista requiere elementos de seguridad diferente en función de sus características (Foto: Ivan Sanz).

«Para que te hagas una idea. El Estadio de la Molina desde arriba es una pista muy ancha, que no tiene ninguna pilona ni nada en medio, y como mucho pueden pedirte, depende de la prueba que sea, que desmontes algún cañón de nieve o que lo protejas… Además, te pueden pedir que la balices de arriba abajo para que no entre nadie que no sea parte de la competición. Y en según qué puntos, quizás si hay un paravientos en un lado, que es un elemento muy peligroso, te pueden pedir colocar a 2 metros una red tipo B, y otra en paralelo por seguridad«, ejemplifica Judith.

Y añade que también «puede que, según cómo trace la persona que hace el recorrido de la carrera, el marcaje, el delegado técnico pida alguna protección adicional, por si alguien sale del trazado y queda muy cerca de algún elemento, que se pueda evitar cualquier riesgo de colisión para los corredores«.

Además, no se podrá empezar ninguna competición si en la salida no hay, por lo menos, un pister y una camilla, o una persona del departamento de rescate, sea de la propia estación o sea de la organización, por si algún corredor sufre un daño que se le pueda atender rápidamente.

El cronometraje

Una vez controlada la parte más física de la pista, también es imprescindible disponer del sistema de cronometraje requerido. El equipo debe incluir, como mínimo, un cronómetro electrónico que, aunque en algunas pruebas puede ser vía radio, normalmente es con cable. Esto significa que debe haber una línea echada entre el punto de salida y el de llegada para pasar la señal del crono. Y hay que montar un portillón en la salida y unas células a la llegada. Y por supuesto tener los programas y equipos de cronometraje homologados.

Paralelamente, siempre un cronometraje manual para resolver cualquier problema electrónico que pueda existir.

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Portillón de salida en una prueba de gigante de la Copa de Europa celebrada en La Molina (Foto: O. Molas).

El equipo humano

¿Y cómo se garantiza que el evento funcione? Imprescindible contar con un buen equipo humano.

Por un lado, el jurado está formado por el director/a de la competición, el delegado/a técnico y el juez-árbitro. Además, en pruebas de velocidad existe un juez-árbitro adjunto. El director/a de la prueba es el máximo responsable de todo el staff.

El delegado/a técnico es la persona que representa a la federación y se asegura que se cumple todo el reglamento: que se han puesto las medidas de seguridad, que el trazado se ha dibujado según la normativa, que haya las puertas mínimas, que las figuras se correspondan con la categoría, que la pista esté homologada y tenga el desnivel que toca, que el cronómetro funcione… Además, después también validará que los resultados sean correctos y los tendrá que enviar a la federación.

Por último, el juez-árbitro es la persona que representa a los corredores y defiende su posición.

Resolver imprevistos

En caso de que haya algún conflicto, alguna disputa, o que se tenga que tomar alguna decisión (aplazar la carrera por mal tiempo, detener una manga por niebla, resolver un problema con los remontes…) estas tres personas son las que decidirán cómo finalizar, cómo continuar o qué cosas hacer en el ámbito de la competición.

Aparte, también hay un juez/a de salida, que es el que ordena a los corredores antes de empezar; un juez/a de llegada, que controla la meta, y unos controladores, que garantizan que ningún deportista se salte ninguna puerta.

A nivel más organizativo, también hay secretario/a técnico, que es quien produce, gestiona las reuniones con los jefes de equipo, da los dorsales, controla que los puntos estén bien… «Todo lo que sería de backstage«, explica Luis.

Seguimos… Son imprescindibles todas las personas que ayuden a mantener la pista en condiciones óptimas: «Si salta alguna puerta, o si se agujerea un poco la pista, necesitaremos personal que vaya derrapando, o que tenga elementos como rastrillos, palas, taladros, palos de repuesto, banderas de repuesto...», explica Judith. Y el equipo médico y el personal de prensa, megafonía, televisión o todo aquellos con otras funciones complementarias.

Como se prepara una carrera de gigante
El equipo humano es imprescindible para organizar cualquier carrera homologada, sea de esquí o snowboard (Foto: Ivan Sanz).

Puertas y trazado

Con todo el trabajo realizado los días y meses previos, a medida que se va acercando la carrera, los organizadores, las federaciones y los clubs deben ir cerrando todos los detalles concretos para el gran día.

En términos físicos, con la nieve de la pista ya trabajada, deben empezar a instalarse todos los elementos, también estipulados por el libro de la FIS: «Si es gigante marcas dos puertas, si es slalom una, la rótula que debes usar, cómo se tuerce el palo y qué características debe tener… Todo esto está homologado, y tú debes revisarlo«, explica Luis. Y añade que, aparte, «también existe el color azul con el que se tiñe la nieve. Y todo lo que necesitas para tratar la nieve, los arcos de llegada y de salida, etcétera«.

Referente al trazado de la carrera en la pista, este lo deciden entrenadores titulados (las federaciones española y catalana piden al menos que sea un técnico de segundo nivel o superior) que, además, deben ser trazadores. Normalmente, son entrenadores de los equipos participantes, que pueden ser el organizador o no. En la Copa de Europa y en la Copa del Mundo hay un registro de trazadores y, cuando comienza la temporada, los países ya saben dónde les tocará trazar.

«Es decir, que se hace una distribución por países para que haya un fair play. Porque si yo marco pensando en mi corredor, que sé que le va bien de cierto modo, le estoy dando entre comillas algo de ventaja«, explica Judith, que reitera que debe ser un entrenador titulado, y trazador.

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Marcando el trazado de la carrera (Foto: archivo DDLN).

La hora de la carrera

Con todo esto listo, normalmente 15 días antes de la carrera se envía el programa a los equipos o se cuelga en la web de las federaciones. A partir de ese momento los participantes se inscriben, y la organización comienza a distribuirlos por hoteles. 24 horas antes del primer día de carrera, se celebra una reunión con los jefes de equipo para ratificar las inscripciones, verificar que todos los corredores competirán y designar ya el orden de salida.

Esta designación se realiza sobre la base del reglamento que corresponda a cada competición, y varía en función de la categoría o tipo de carrera.

«Es importante saber quiénes serán los 15 primeros porque son los que tendrán más ventaja. Normalmente, cada 10 dorsales subes medio segundo o un segundo«, dice Luis. Y explica que en las competiciones de alto nivel, el orden viene dado por un ranking de puntos de las carreras FIS.

«El mejor en el mundo de gigante, por ejemplo, tiene cero puntos. Y el peor, por expresar algo, que es el 6.000 o 7.000 del mundo, puede tener 1.000 puntos«, ejemplifica. Y añade: «Pero en Copa de Europa únicamente se clasifican los 60 primeros, y en Copa del Mundo los 30, y siempre se invierte el orden en la segunda manga para que haya fair plair. Porque quien ha quedado el 30, si se ha encontrado la pista mal, puede que en la segunda manga tenga una posibilidad de mejorar su tiempo«.

Como se prepara una carrera de gigante
El seguimiento de una carrera por los distintos canales de comunicación es vital para la difusión de los deportes de nieve pero también para otras cuestiones (Foto: Ivan Sanz).

Volviendo a la reunión con los jefes de equipo, sirve también para darles todo el programa de la jornada. Habitualmente, las instalaciones se suelen abrir sobre las ocho de la mañana. A partir de esa hora los equipos pueden subir arriba y disponen de un tiempo determinado para realizar la inspección de la pista y el calentamiento.

Después ya comienza la carrera: «Lo que se hace normalmente es poner tres abridores que tienen el mismo nivel de la carrera o son corredores que tienen licencia FIS, para probar el circuito y comprobar que todo sea correcto y todo esté bien«, explica Luis.

¡Que empiece el espectáculo!

Cuando se pone en marcha la carrera, los corredores comienzan a bajar y, al acabar la primera manga, la organización anuncia si hay descalificados. En caso de que exista, si los afectados tienen algún vídeo o algún elemento que asegure que han dado el paso de puerta correctamente pueden recurrir y, en caso de que se les acepte la reclamación, siguen compitiendo. Entonces se hace la segunda manga (suelen hacerse dos) y cuando termina se sigue el mismo procedimiento.

Durante la carrera en sí, la organización suele dividir la pista por sectores para que todo el equipo tenga un puesto asignado y, en caso de que haya algún problema, se pueda resolver con mayor celeridad.

Una vez han bajado todos los deportistas comienza la parte más protocolaria de entrega de premios, que se puede realizar inmediatamente después de la carrera o más tarde, en un lugar determinado que también puede ser sede de un acto social.

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