No sé si os pasa lo mismo, pero cuando el verano se muestra en todo su esplendor y llega el pico de calor a nuestras latitudes, vamos, lo que tenemos esta semana, me gusta echar un vistazo a lo que fue la temporada 17-18 y empiezo a pensar un poco en la siguiente. No sé, el cuerpo se ha recuperado bastante y ya me siento con ganas de empezar la cuenta atrás, que con las vacaciones por delante siempre se hace más llevadera.

Pues bien, ha sido empezar a recordar tantos y tantos momentos gloriosos que pasamos hace unos meses que me ha entrado mucha nostalgia. No sé, creo que será muy difícil superar una temporada como la que hemos vivido y hay que mantenerla en el recuerdo porque ya nadie los la puede quitar.

Salvo un viaje a a Rumanía, esta temporada no hemos salido prácticamente de casa. Ni siquiera hemos visitado nuestra segunda casa, Boí Taüll, pero realmente no lo hemos echado en falta. Era una temporada para aprovechar y no hacer demasiados kms porque en pocos sitios se ha esquiado como aquí. Mucha nieve, días de powder, primer año de entrenos con los masters con el Canm-c (el que viene más y mejor), esquí con buenos socios como los que tenemos por Masella y La Molina y creo que no se puede pedir más. 52 días geniales resumidos en algo más de 4 minutos en el siguiente vídeo:

Ha sido empezar a ver este vídeo y mi estado veraniego ha sufrido un cortocircuito, se han fundido todos los fusibles y activado una especie de prealerta. No está mal…. Espero que en unas horas volvamos a la normalidad porque pensar en nieve con este calor no puede ser sano para la cabeza.

Quedan 100 días para Sölden y 150 días para que empecemos el resto…. estamos ya como quién dice en pretemporada 🙂