Esquiar solo o esquiar acompañado... He ahí el dilema
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Esquiar solo o esquiar acompañado…

Alguna vez me ha pasado…. No hay nada peor que llegar a una nueva estación de esquí, solo y sin conocer gente, sobre todo después de un paquetón. No voy a explicar aquí lo peligroso que resulta “seguir huellas” en un día de nieve virgen sin haber conocido el terreno de antemano, pues lo que te hayan explicado tus colegas o lo que veas tú en el mapa de la estación antes de esquiar, no será nunca comparable a haberlo esquiado y visto con tus propios ojos.

También a veces, esquiar solo en tu estación favorita con unas condiciones de Powder  bestiales, te llena de desasosiego. Hay paquete, no hay nadie conocido alrededor pues es martes, no te atreves a dar un paso fuera pista ni loco y te das cuenta de que te lo estás perdiendo.

Hay que buscar un amig@ rápidamente y no tener miedo a hacer la propuesta. Lo mejor es buscar entre los esquiadores solitarios que bajan y que más o menos esquían a tu nivel y “coincidir” en la silla o en el huevo. El hambre y las ganas de comer se juntan y lo más fácil es que puedas, a partir de ese momento, salir acompañado a esquiar fuera pistas.

A pesar de que alguna vez me he llevado algún -no, no puedo venir-,  en general no me ha ido mal. Incluso una vez, en una estación a la que acudo poco, un lunes cualquiera por la tarde con mucha niebla, estaba a punto de dejar mi solitaria esquiada en un palmo de nieve virgen cansado de la niebla. En la que iba a ser la última subida, desde la silla a solo unas pocas pilonas de llegar arriba, divisé a dos figuras con aspecto riders parados al lado de una pilona bajo la intensa nevada.

-¡Ep!, ¿Me esperáis? ¿Vais solos? ¿Os importa si vengo?

-¿Eres tal?-

-Nooo, soy cual-

-¡Ah! vale, pues te esperamos aquí-  El tono de la respuesta no daba lugar a dudas, me esperaban.

Mi excitación era total, pues por fin alguien me pondría el suelo en medio de la nevada y podría pasar estas dos ultima horas sin sufrir. Un poco temeroso de perderlos, bajé a todo lo que me permitía la poca visibilidad para encontrarme con ellos.

Y ¡bingo! ¡Ahí estaban! Presentaciones de rigor, nos conocíamos de lejos, nos pusimos a esquiar… Y ¡vaya como esquiaban! Entramos en un conocido couloir como nunca antes había entrado. Pero mi nivel no me permitió seguir al más joven y con bastantes  dificultades al más mayor. La velocidad del joven era endiablada. El mayor tenía piedad de mí y me esperaba. Dos fuera pistas más tarde me despedí agradecido. Dos grandes tipos. Eran nada más y nada menos que Adriá Millán y su padre Lin. Gran tarde… memorable.

Alguna vez también me he llevado algún no. Un día en Kappl, parado intentando recobrar el aliento después de unos giros muy intensos en bumps y nieve fresca, bajaba una chica bastante mejor que yo. Paró unos metros más abajo y esquié hasta ella… le pedí esquiar juntos. Muy amablemente declinó la oferta (supongo que me habría visto bajando) si bien bajamos hasta la silla hablando y luego cada uno por su  fuera pista particular. Fue una pequeña gran decepción, pues aún creo que por lo menos era alguna rider de la copa del mundo tal y tal y como esquiaba fue una oportunidad perdida.

Pero otros encuentros en días solitarios con nieve virgen han sido también altamente agradables y muy provechosos para ambas partes y sobre todo, con la seguridad de estar protegid@ por un nuevo amigo. 

Carlos en Masella, Ben en Argentieres, Lenka y Cristian en La Molina, Philippe en Porté, Edu en Puyvalador o Hans en Andermatt. Con todos ellos he podido salir fuera pista y disfrutar de la estación con nieve virgen en toda su extensión.

Para ayudaros a romper esa primera barrera de la timidez al dirigirte a un perfecto desconocido, una pequeña lista de recomendaciones, a las que puedes añadir las de tus propias experiencias, para ayudarte a superar este primer paso.

En mi opinión, lo más importante es que el nivel sea parejo. Si escoges a alguien con menor nivel, serás un héroe para él, pero pringarás…

Espera a pasada la hora de comer. Es por la tarde cuando desparece la mayoría de gente y puedes encontrar más fácilmente a esa otra alma gemela.

Todo suele estar trillado, pero la experiencia de un local ayuda a seguir encontrando sitios increíbles incluso a última hora.

Además, tendrás la seguridad de esquiar con alguien, acompañado y no solo como la una, jugándotela. Tendrás a quien te haga fotos de esos momentazos en medio de nubes de nieve virgen y en las subidas tendrás con quien comentar las bajadas. Si no,  estarás amorrado al móvil cada subida dando la brasa por whatsapp a tu grupo de amigos.

Tendrás un nuevo amigo para más adelante y si la experiencia ha sido buena, queda todo resuelto en tres whatsapps para volver a quedar.

Que el nivel de material en la mochila sea parejo y tu escogido lleve también arva, pala y sonda, pues si tú te quedas enterrado, querrás que la persona que está contigo pueda empezar a cavar.

Varios freeriders con los que hemos discutido esto me han comentado que lo que hago es una locura pues, en cierta manera, estás poniendo tu vida en manos de un desconocido y él, la suya en tus manos.

Me dicen que “muchos de los esquiadores con los que te juntarías podrían llevar todo el material necesario para sobrevivir en una avalancha”. Pero ellos se preguntan… ¿Cuántos de ellos saben usarlo? ¿Qué experiencia tienen en rescate? Estas dos preguntas me parecen de lo más coherente… Eres tú, lector, quien tienes que valorar si quieres tomar este riesgo según tu propia escala de compromiso con el peligro.

Otra de las cuestiones que me hacen notar los freekiriders es que “tú no quieres tener la responsabilidad sobre otra persona para nada”.  Y apunta uno de los pro: -Cuando estoy esquiando en Baqueira muchos chicos se me acercan y me piden esquiar con nosotros, si bien me sabe mal, mi respuesta es siempre un NO contundente-.

Cuando hablamos de la intención del artículo, me dicen sin tapujos, “yo no lo publicaría, no me parece correcto”. Lo entiendo perfectamente, pero no sé… Hasta ahora, me ha salido bastante bien. Tú escoges.

 Recuerda que… Se necesitan millones de copos de nieve para llenar una montaña y solo uno más para tirarla toda abajo. 

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10 comentarios en «Esquiar solo o esquiar acompañado…»

  1. eso que nos dice el friki está lleno de sentido común y buenos consejos.

    Pero quiero hacer un homenaje, no a ese nuevo amigo circunstancial, sino al amigo de toda la vida con quien has esquiado infinitas montañas. Ese amigo (o amigos) en el que tienes una confianza total, que sabes lo que va a hacer antes de que lo haga, que sabes que no te va a fallar, del que conoces sus fortalezas y sus debilidades, ese amigo al que le vas a perdonar si comete un error, que te va a ayudar si te equivocas tú, ese amigo con el que has pasado jornadas inolvidables en la nieve que son imposibles de explicar, o marrones brutales que después recuerdas con unas risas…

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    • Hola Birja, gracias por tu comentario. Intento darte una respuesta, pero desde mi opinión personal.

      Por suerte el fuera pista no está prohibido, por lo menos no como tu lo planteas. Como ejemplo, dentro de las propias estaciones, existen itinerarios por los que puedes esquiar y con una buena nevada, son perfectamente esquiables, si bien cada esquiador que quiere salir fuera pista debe tener muy claro como funciona la seguridad en la montaña, entender la nieve y sobre todo saber usar el equipo, pero por encima de todo, tener un criterio y conocimiento suficientemente fuerte para saber evitar situaciones de riesgo para no poner en peligro ni a si mismo ni a quienes le acompañen.

      Dicho esto, en la montaña se producen accidentes pero en pistas se producen muchos accidentes también, la velocidad y sobre todo, el no entender los propios límites, dan lugar a accidentes diarios.

      Dale una vuelta a este frikipost anterior y encontrarás un punto de vista muy interesante…

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  2. ¡Friki, la chica de Kappl te dijo que no porque pensaba que querías ligar!
    Creo que con este artículo abres una caja de truenos. Yo comparto que dice PHILIPPE. En fuera-pista, con tus mejores socios. Aquellos con los que te sincronizas sin necesidad siguiera de hablar. En terreno virgen, si solo, ni con desconocidos. Si se anuncia paquete, hay que quedar el día anterior.
    No soy de esquiar solo, creo que una de las mejores cosas que tiene el esquí es que se comparte. Pero si me encontrase sólo en un día de gloria -y nunca me ha pasado- ni por asomo saldría del terreno balizado de la estación.
    Dicen los montañeros que el mejor alpinista no es el que sube a la montaña mas difícil, sino el que siempre regresa a casa.
    Pues eso…

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    • ¡Jajajajaja!,pues podría ser! Se podría decir que «¡salió por esquís!» ¡¡Por lo menos fue amable!!
      ¡Gracias por tu comentario, es absolutamente coherente! No siempre tengo la suerte de poder esquiar acompañado de amigos y por eso he desarrollado esta técnica, pero voy a tener muy en cuenta tanto lo que dice Philippe como lo que tu comentas.

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  3. Ja, ja Friki. La chica te vio con otras intenciones!! Yo soy de los que cuando hay paquete, o sabes por dónde vas o mejor no buscar socios desconocidos, porque descerebrados los hay en todas partes y tienes números de meterte en algún marrón serio.

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    • Jajajaja, podría ser, podría ser… Oportunidad perdida para mi, pues esquiaba brutal!
      Respecto a la compañía, puede ser, si, que lo mejor sea quedarse en Stand … A tener en cuenta también! Gracias Powder!

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  4. Pues que pena esos comentarios de los «pros», a mi con esas respuestas, pues en parte me saben mal. Todos en algun momento hemos empezado solos y ellos también. Algunos no tenemos la suerte de haber nacido en el valle de la estación X para poder tener amigos locales…. y la única forma es como tu cuentas.

    Me parece grande tu forma de acercarte y para mi gana puntos. Yo lo he hecho en Austria con 3 noruegos en una silla, al verles con esquís anchos y mochilas… les pregunté, vais a hacer algun fuera de pista, me dijeron que no, pero que al dia siguiente se iban a Warth a un curso freeride porque se esperaban 50cm, que mirara y que igual nos veiamos alli. Alli me fui y ahora guardo sus contactos para cuando quiera ir a hacer skimo en Noruega.

    O los alemanes de la autocaravana de al lado con los cuales tendré posibilidad de ir a hacer skimo o fueras de pista siempre que nieve y este por Austria…

    En fin! YO si comparto tu forma de verlo y que pena los comentarios de que no lo publicaras…. en fin! ellos sabrán! un saludo

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    • Bueno, ya sabes que para gustos hay colores y cada uno puede pensar como quiera. Yo estoy muy contento de como me ha ido hasta ahora, pero entiendo perfectamente la otra vertiente del tema. Eso si, si nos vemos por la montaña, no dudes en preguntarme!

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