¿Freeride sin nieve?
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¿Freeride sin nieve?

Esta temporada se nos está poniendo difícil el freeride o esquí fuera de pista. No ha nevado. Es casi milagroso que podamos seguir esquiando con lo poquísimo que ha caído. Y, sin embargo, ahí están muchas estaciones, manteniendo la nieve de manera mucho más que digna. Se puede esquiar todavía de maravilla.

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Esquiar sí, en pista. Pero ¿se puede hacer freeride?

Pues sí, se puede. Y mucho, y del bueno. O, incluso, y dependiendo a quién le preguntes del mejor, del más auténtico.

Como muchos de vosotros, me imagino, llevo toda la temporada esperando que caiga un buen paquetón para poder sacar partido a mis esquís gorditos. Esa joya que tienes guardada para los días de gloria y que tanto te está costando sacar de casa esta temporada. Mis Bentchetler 100 se han usado hasta la fecha en 4, cinco ahora, únicas ocasiones. Dos con una nieve polvo magnífica que pudimos esquiar los días 2 y 3 de febrero (aquí el reportaje), otro fue uno de esos días que lo sacas para creerte que estás haciendo freeride cuando la nieve ya ha transformado y sales de pista, otro para esquiarlos un poco por pista y disfrutar de lo bien que van, pero también para que no se te olvide esquiar con esquís gordos (van muy bien en pista) y, por fin, el pasado domingo día 24 de marzo.

Lógicamente los amigos freeriders también tienen las mismas inquietudes… Como yo, y seguramente también como tú, están esperando esa nevada que no ha caído y que parece, ahora sí que lo parece, que va a caer ya. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Pues ya sabes cómo funciona esto, que sí que no, que no hay, que no que sí, que sí hay… Nieve, que no hay nieve. Eso decía yo, y ellos que sí, que de sobra. Que no se puede… Que sí…

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Y nos plantamos en Ordino.

Y ya se sabe que Ordino nunca defrauda. Y menos si hablamos de freeride.  (aquí un reportaje de Ordino Arcalís la temporada pasada).

Si durante la semana estuvimos discutiendo qué ruta y yo me mostré totalmente reacio, todo cambió el sábado. No pude esquiar y cuando me quedé libre de obligaciones no dejé ni un segundo de pensar en el Port del Rat, una de las bajadas que queríamos hacer. De tal manera que hasta me costó conciliar el sueño. Nunca lo había hecho y suponía todo un reto para mí. Tanto a nivel de esquí como psicológico. De vez en cuando hay que salir de la zona de confort y enfrentarse a un pequeño reto. (Artículo sobre la zona de confort).

Viendo por dónde se puede acceder…

 

Nada más pisar la nieve vemos qué rutas queremos hacer y cómo podemos hacerlas. Tuve la suerte de encontrarme con Tomi Moreno, local de Arcalaska (Ordino Arcalís) y preguntar cómo lo podíamos hacer mejor… Nos dio algunos buenos consejos. A ver si un día tengo la suerte de que me dé un paseo por ahí arriba.

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Un poco de pista, un poco de silla y empezamos a subir… Puede parecer que no hay nieve, pero sí la hay: hay que ir a buscarla. En otras ocasiones ella viene a ti, pero cuando vas a por ella parece que esté más rica. No sé si son las ganas o es la realidad, pero al no haber sido pisada por nadie antes o, en ocasiones, por muy pocos… Parece que sea mejor.

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Ganarse la bajada no está nada mal. Además, te pone un poco en forma para cuando los remontes dejen de funcionar…

 

Joan nos vino de camuflaje y no era fácil encontrarlo… Excepto en la nieve.

 

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Soto, que tanto empeño había puesto en que fuéramos a Ordino estaba feliz.

 

Una vez ganada la primera bajada paramos unos minutos a echar unas fotos, a beber un poco de agua, a disfrutar de las vistas y, también como no, a recuperar el aliento. Para ser la primera subida del día no estuvo nada mal.

 

Buscando nuevos objetivos, recordando alguna bajada… Da gusto estar ahí arriba.

 

Imágenes un poco distintas a las que nos tienen acostumbrados otros inviernos.

 

Felices de compartir momentos únicos.

 

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En breve volveremos. Zona de visita obligada todos los veranos.

La nieve

La calidad de la nieve en los primeros tramos de la bajada era muy buena. Por su orientación, a esa hora estaba perfecta para un descenso plácido, para encontrar sensaciones que no estamos teniendo este invierno, para enfrentarnos un poco a pendientes más agresivas, a algunas pequeñas canales… Para disfrutar de la montaña en estado puro. ¿Poca nieve? No, amigos, ahí no hay poca nieve. Hay menos que otros años, eso sí, pero no es poca.

Cuando se dice que no hay nieve…

 

Cuando bajamos un poco más, algunas canales sí estaban más duritas, y además más estrechas…

 

En verde lo andado y en rojo lo esquiado. Gracias a Joan por el dibujo.

 

Alguna canal subía un pelín el nivel de dificultad. Además, aún estando más bajas, al estar menos expuestas al sol, la nieve seguía un poco más dura… Prudencia y a disfrutar. La adrenalina es, sin duda, uno de los componentes que nos lleva a esos sitios. Además, realmente queríamos «calentar» un poco antes de ir al Port del Rat. Y no hay mejor manera de «calentar»…

El Port del Rat

Se nos hizo un poco más tarde de lo que queríamos para ir a nuestro destino. Las primeras bajadas las disfrutamos tanto que el reloj corrió un poco más de la cuenta… Y hacía  mucho calor. Pero si el freeride no entiende de frío, tampoco puede entender de calor. ¿Qué prefieres que haga? Yo frío, sin duda.

La pateada es importante, no llevábamos material para subir y tuvimos que hacerlo toda la diagonal a «pie». Casi toda con los esquís puestos, pero no es lo mismo ir haciendo esquí de montaña que tirando con las fijaciones fijas… Aún así, y aunque sudamos de lo lindo, tampoco fue para tanto. Descansamos dos minutos y a por el Port del Rat. Lo había visto muchas veces, y decenas de ellas pensaba en bajarlo… Alguna vez tenía que ser la primera.

Joan en la entrada del Port.

 

Ya sabíamos que en los días anteriores se había esquiado bastante, es una bajada muy apetecible y muy valorada por los «locales» y asiduos a Ordino Arcalís, pero quizás estaba más trillada de lo esperado. Y, además, a la nieve todavía le faltaba un puntito para estar bien del todo. Pero… ¡qué demonios! Delante Soto, después yo y cerraba el grupo Joan.

La bajada de Joan

He esquiado mucho con Joan, y mucho más que me queda por esquiar. Sé cómo esquía y cómo puede llegar a esquiar, pero ninguna vez lo he visto bajar tan bien como en el Port del Rat… El tío tenía ganas, pero no sabía que tantas. Fuerte, preciso, seguro, rápido, fluido y elegante. ¿Qué más puedes pedir? Pues repetirla un par de veces más…

La bajada de Soto fue buena y la mía más que decente. Me encantó. Pero la pateada había sido importante y todavía queríamos esquiar un poco más… El Port del Rat está MUY bien, pero nos abrió el apetito una cosa mala.

 

Nunca se aprecia en foto la dificultad de la bajada, pero así os hacéis una idea…

 

Comer y seguir

Después de comer e hidratarnos bien seguimos esquiando… Hay veces que parece que ya esté todo el día hecho cuando todavía queda mucho por hacer.

Esquiamos de lo lindo, todas las zonas típicas accesibles con remontes. Y disfrutamos mucho. ¿Más que por la mañana? Hay cosas difíciles de valorar. Lo mejor de todo fue que a cada bajada que hicimos, alguna bastante técnica, el nivel fue subiendo un poquito en nuestra calidad de esquí. En algunas palas la nieve seguía dura y te obligaba, pero también te recompensaba con satisfacción.

Gran jornada de fuera de pista. Freeride en estado puro. Ordino Arcalís salvaje. Arcalaska sin polvo. Auténtico esquí, auténtico freeride.

Pista

Que el fuera de pista sea muy bueno no quiere decir que la pista no lo sea. Ni porque estemos en Ordino, que las pistas son espectaculares, ni porque llevemos esquís de freeride, que van dentro de la pista que te mueres, ni porque estuviéramos algo cansados ¿quién lo dijo? Cuando hay que darlo todo se da todo, y si no cierran la estación nosotros no nos vamos.

Las pistas estaban algo transformadas a esas horas de la tarde, pero la nieve aguantó de maravilla.

 

Enamorado de los Bent Chetler, en pista van bien bien bien. Son un vicio. Lástima que no se puede transmitir casi nunca en foto lo que siente en ese instante… Y que íbamos con móviles, que con cámara hubiera salido alguna buena.

 

Soto, futuro profesor de esquí, apretándose en los giros sacando partido a sus gorditos. Lástima de cámara…

El material

Siempre es bueno saber qué se va a hacer a la montaña, y llevar un material adecuado. En este caso, no solo tenemos que llevar OBLIGATORIAMENTE arva, pala y sonda. El hecho de que haya riesgo de aludes 2 sobre 5 no quiere decir que no haya riesgo. Quiere decir que hay menos riesgo que cuando hay 3, 4 o 5, pero riesgo siempre hay. Por lo tanto siempre con el equipo de seguridad preparado.

Los esquís es una parte importante del equipo, sin ninguna duda, en este caso todos llevábamos de 95 a 100 de patín, creo que una opción muy acertada para los días en los que la montaña está como estaba. En este caso, el hecho de que sean ligeros también es un plus que te beneficia. En ese aspecto tuve más suerte que mis compañeros. Parece que no, pero a lo largo de una mañana de llevar los esquís a la espalda, en el hombro a ratos, o muchas veces en los pies pero tirando de ellos… los gramos suman mucho.

Las botas

Pero para mí, en un día así la botas son clave. En esta ocasión, y si me permitís el atrevimiento, son más importantes que los esquís. El ir con una buena bota de freeride, que se pueda desbloquear, que tenga buenos ángulos, con una suela de goma que te da «grip» en las rocas… Aporta una seguridad que puede ser tan importante o más que la que luego te darán los esquís sobre la nieve. Pero también el peso es MUY importante. En mi caso estoy encantado con la Atomic Hawx Ultra XTD 130. Nunca he ido más cómodo con una bota, ni más ligero, ni tan potente. Lo tiene todo… Ahora mismo, sin duda para mí, una de las piezas más importantes de mi equipo.

 

Siempre bien equipado en seguridad. No lo olvides.

 

Sí, con riesgo 2 también hay riesgo. Nunca sin arva.

 

Elige unos esquís que te hagan feliz… Si encima son ligeros te llevarás una doble alegría.

 

Una bota que te cuide en la roca, que sea cómoda, ligera… Y si encima es potente en la nieve ya ni te digo. Estoy enamorado.

 

En el nuevo telecabina, es una gozada, parece que vayamos en una silla. Tres esquiadores felices. Muchas gracias a Soto y a Joan, por su insistencia, por su buen esquí y por cuidarme bien fuera de mi zona de confort. El buen freerider no es el que mejor esquía, es el que vuelve a casa con sus amigos.

 

En fin, queridos amigos, quizás no es la condición ideal que todos queremos, pero todavía se puede esquiar mucho y muy bien, tanto en pista como fuera de la pista. Todavía nos queda alguna buena jornada de freeride… ¡Ah! Se me olvidaba deciros… Mientras escribo estas líneas está nevando un poco… ¡Y se espera más!

Aquí estaremos dándolo todo hasta el final de temporada. Lo mejor está por llegar.

 

 

 

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18 comentarios en «¿Freeride sin nieve?»

    • Pues a mí me gustó mucho, y espero repetirlo con mejores condiciones por el tema de que estaba muy trillado. La nieve aguantará ahí bien, y ahora mismo está cayendo, con lo cual se pondrá buenísimo.
      Lo malo es que es una pieza muy cotizada, y de las primeras que se esquían por los «locals».

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