El Snowhall de Amneville, uno de los centros de esquí cubiertos más grandes de mundo y el mayor de Francia ha sido la localización seleccionada para batir este record. Jan Farrell anunciaba a finales del año pasado su intención de batir en las próximas temporadas 7 record Guinness y aunque inicialmente se había presentado como primera prueba el récord de descenso de duna, debido a las extremas temperaturas que hay en el desierto se ha aplazado para el otoño y se ha decidido ir adelante con el segundo de la lista: el record de pista cubierta. Además, tras esta marca, Jan se convierte en el hombre más rápido de cualquier disciplina sin propulsión, dentro de un espacio cerrado.

Tras un domingo destinado a los entrenamientos y puesta a punto del material, fue ayer lunes cuando Farrell se enfrentó a su primer reto. Fue una larga jornada con varias bajadas donde se aproximó a los 104 km/h en varias ocasiones e incluso decidió en la 6ª y 7ª bajada, un cambio de esquís. El récord se hizo esperar hasta 15:05h durante la octava bajada. Finalmente el marcador de la pista mostraba la velocidad de 104,956 km/h y convertía a Farrell en el nuevo récordman. La anterior marca la ostentaba Klaus Schrottshammer, obtenida en la pista cubierta de SnowWorld Landraaf (Holanda) en 2012 alcanzando la velocidad de 104,44 km/h. Anteriormente estaba en posesión, desde 2006 con 103,05 km/h, del británico Millar Reed. El objetivo de Jan se ha cumplido. “La velocidad es un estilo de vida para mi, y durante el periodo entre competiciones creo que los intentos de récord son una excelente forma de seguir haciendo lo que más me gusta – afirmaba el esquiador – Además, creo que es una buena manera de promocionar el Speed Ski  (Kilómetro Lanzado), el deporte no motorizado más rápido de la tierra”

Entrenamiento y adaptación a las condiciones “indoor”

La pretemporada y los entrenamientos durante las competiciones que terminaban apenas hace un mes han preparado bien a Jan para este reto. “Lo más necesario ha sido la adaptación del material y del resto de la equipación para adaptarlo a las condiciones de la pista, ya que estamos hablando de nieve producida con un grano de nieve muy grande y abrasivo, ¡es como esquiar encima de un granizado!” asegura Jan. Inaugurado en 2006 sobre un antiguo centro industrial, las dimensiones del SnowHall lo hacen único en su especie: el túnel en donde está alojada la pista principal tiene una longitud de 620 metros de largo, 35 m de ancho y 90 m de desnivel mantenido a una temperatura de -2 ° C / -3 ° C.

Otro de los aspectos a tener en cuenta en este reto es que al esquiar en centros indoor la distancia de frenado es mucho más corta. Según señala Jan: “En circunstancias normales en Speed Ski llegamos a alcanzar los 200 km/h y tenemos normalmente unos 200/300m para el frenado. En un centro indoor esa velocidad es todavía impensable pero sí que como en este caso superando los 100km/h, tener menos de 50m para el frenado, con un muro de hormigón como meta, supone un importante factor a valorar. Si no hubiésemos apurado la frenada, terminando prácticamente en las redes de protección, no se podría haber batido el récord.”