Juan del Campo devuelve la ilusión al esquí alpino español

El esquiador bilbaíno Juan del Campo que forma parte del equipo de alpino de la Real Federación Española Deportes de Invierno (RFEDI) se metió el domingo en la plaza 33 del mítico slalom de Kitzbuehel saliendo con el dorsal 66 y quedando a solo 0.19 del corte para la segunda manga. Podrá parecer poca cosa, pero es el mejor resultado en Copa del Mundo de un español en décadas.

Del Campo estaba exultante pero también era realista con su resultado: “Estamos contentos, pero no satisfechos porque en realidad este resultado no vale pa’ na’”. Y es cierto, desde el punto de vista práctico un 33º puesto en Copa del Mundo significa que no se corre la segunda manga (sólo se clasifican los 30 primeros) y que por tanto no se puntúa. Vamos, que si se hubiese quedado en el sofá de su casa hubiese tenido el mismo efecto en su ranking FIS.

No obstante, para el equipo español formado por 5 deportistas muy jóvenes (entre 18 y 22 años) y 4 técnicos con mucha ilusión y más sentido común este resultado les deja muy cerca del codiciado objetivo de entrar entre los 30 en Copa del Mundo de disciplinas técnicas. Es por tanto una luz al final del largo túnel por el que ha pasado el esquí alpino español durante muchos años. Según estadísticas de la Federación Internacional de Esquí (FIS) el último español que puntuó en Copa del Mundo fue Luis Fernández Ochoa en 1986.

Quim Salarich, que acabó la temporada pasada en la posición 69 del ranking mundial de slalom, abrió la puerta a la esperanza en la modalidad reina de los deportes de invierno en cuanto a competitividad y número de licencias de competición.

Como un espejo

Juan del Campo se enfrentó el domingo a uno de los enclaves con más solera en los deportes de invierno en una estación de esquí situada en el corazón de Austria: Kitzbuehel. Si el sábado eran los “descendeurs” los que se la jugaban en la dificilísima pista Streif el domingo les toco a los “slalomiers” sobrevivir a un difícil trazado en la pista Ganslern de 193 m de desnivel con 64 puertas.

El mismo Del Campo la definía como “una pista que me inspira todos los respetos porque estaba absolutamente helada, como un espejo, el marcaje era muy girado y el relieve tiene cambios de pendiente constantes que te obligan a cambiar el ritmo”. Pero el vasco explicaba que “Sinceramente me lo he tomado tranquilamente con un ‘no tienes nada que perder…’ y además las condiciones de nieve muy dura y relieve difícil me favorecen… vamos, un día normal para mi… ja, ja”.

Al llegar a meta el numeroso público presente, 25.000 espectadores según la organización, han vitoreado a Del Campo por lo que en un momento ha pensado que tenía esa segunda manga asegurada. “Estaban gritando como locos -explicaba el bilbaíno tras la carrera- y el speaker les animaba por lo que ha sido una situación muy guapa”. Respecto a su bajada, Del Campo comentó que sí cometió un par de errores que quizá le costaron esas 19 centésimas de segundo que le separaron de cumplir un sueño. El ganador de la primera manga fue el británico Dave Ryding que sacó 3.13 segundos al español y el ganador final de la carrera fue el austriaco Marcel Hirscher que con esta victoria lidera la Copa del Mundo con 1080 puntos.

Esta ha sido la tercera participación del esquiador de Nordica en Copa del Mundo tras el GS de Soelden 2015, el mismo SL de Kitzbuehel donde el año pasado hizo sólo 5 puertas antes de irse al suelo y en este sentido afirmaba que “este domingo me he quitado esa espina importante”.

Creérselo

El equipo RFEDI de alpino actual es muy potente con 5 corredores (Quim Salarich, Alex Puente, Aingeru Garay, Albert Ortega y Del Campo) que entrenan “con rivalidad diaria que -manifiesta Del Campo- nos enriquece ya que nos vamos empujando a la mejora los unos a los otros. Siempre hay roces porque convivimos cada día, pero es un ambiente envidiable comparativamente con otros equipos. Al final somos los únicos amigos auténticos que tenemos en el circuito y esa confianza que tienes con los de tu equipo es fundamental.

Según el esquiador formado en el Valle de Arán “el objetivo de meterse entre los 30 está ya muy cerca y en Copas de Europa hemos ganado a esquiadores que a veces se meten entre los 30 primeros de Copa del Mundo, por lo tanto, tenemos que creer en nosotros mismos. Estamos ahí”.

Del Campo y varios de sus compañeros estarán los próximos días en Sestriere (Italia) para competir en 2 GS y 2 SL FIS en La Thuile y Gressoney. Mientras, Quim Salarich se desplazará a Schladming (Austria) para disputar otra clásica de slalom de Copa del Mundo. Será su cuarta Copa del Mundo ya que competido en Levi (Finlandia), Madonna di Campligio (Italia) y Schladming el año pasado. Esperemos que Quim se saque también esa espina e incluso haga que los sueños se conviertan en realidad.

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