Vallnord – Pal Arinsal ha inaugurado la primera y la más importante inversión del Plan estratégico que, iniciado el pasado verano, prevé la modernización y mejora de todos los servicios del dominio esquiable a corto y medio plazo. El nuevo edificio, de 1.600 metros cuadrados, simboliza la ambición de la estación de convertirse en el destino favorito de los esquiadores, así como de mantenerla entre los emplazamientos turísticos de referencia durante 10 meses al año con los deportes de nieve, en invierno, y de montaña durante la temporada de verano, con la mountain bike como disciplina central.

El presidente de las estaciones de Pal y de Arinsal y representante político de la parroquia de la Massana, David Baró, ha sido el encargado de cortar la cinta inaugural con la que se ha dado paso a la presentación oficial de la nueva construcción. Autoridades del Principado de Andorra y representantes de las instituciones más importantes del ámbito turístico, además del equipo de trabajadores de la estación, encabezado por el director general Josep Marticella, han estado presentes en el acto, que ha coincidido con la celebración de los 35 años desde que las primeras pistas de esquí de la Massana emprendían su camino hasta el momento actual, en el que se han convertido en una empresa imprescindible para el país, como uno de los principales atractivos turísticos y motor económico, pero también a nivel internacional, como sede de eventos mundiales como son la Copa del Mundo de MTB y la Copa del Mundo de esquí de montaña Font Blanca, además de ser destino vacacional de familias de todas partes.

El cònsol mayor de la Massana ha definido el espacio como un lugar de “calidad”, fruto de “la gestión comunal”, que ha sido capaz de financiar el coste de 2,3 millones de euros del edificio “sin generar deudas “. Sobre la construcción, ha destacado su ” plena integración en la naturaleza” por los “materiales nobles” que la revisten. Por último, Baró ha querido resaltar “las vistas espectaculares que ofrece” y ha apuntado el importante “crecimiento” en materia de servicios que supone “para los clientes de la estación”.

La ceremonia de inauguración del edificio, en la que además del Jefe de Gobierno, el síndico general, ministros y representantes parroquiales también han estado presentes antiguos mandatarios de la Massana, ha tenido un segundo motivo de celebración, ya que se cumplen 35 años desde que en diciembre de 1982 se daban los primeros pasos de la estación hacia el gran complejo de la actualidad que, según ha indicado David Baró, aporta “110 millones de euros por año a la economía de la parroquia y del país “. Después de un breve recorrido por la trayectoria de la estación, su presidente ha descrito el “claro reto” de futuro: “Enlazar Arinsal con Pal con una conexión esquiable” que, justamente, llegará al pie del edificio recientemente estrenado. Esto, indicó, tendrá lugar los próximos mandatos. Por ahora, con todo, el objetivo primordial radica en “seguir creciendo en servicios, ampliar pistas y garantizar la nieve de cultivo”.

Nuevos puntos gastronómicos y centro de actividades
El nuevo edificio de servicios ha estrenado, coincidiendo con el inicio de la temporada de invierno 2017 – 2018 en Vallnord – Pal Arinsal, tres nuevos puntos gastronómicos, así como un nuevo emplazamiento para la contratación de las actividades de aventura preferidas para las familias y los diferentes grupos de esquiadores. Así, desde el pasado 1 de diciembre, cientos de personas ya han conocido los nuevos locales de restauración situados en el Coll de la Botella. Se trata del Xitinguito, el Bistró y el restaurante Grill. Todos tienen en común una gran terraza soleada a lo largo de todo el día, de 300 metros cuadrados, y la calidad y categoría que se espera de los restaurantes de montaña. Además de un entorno incomparable, proponen una gastronomía variada y para todos los gustos y momentos: desde desayunos para iniciar como es debido las jornadas de esquí, hasta carnes a la brasa y exquisiteces para disfrutar de una comida entablado a base de los mejores productos nacionales. Además, están abiertos a todo el público: no hay que esquiar para acceder porque se encuentra a pie de carretera.

Además de los locales de restauración, el Coll de la Botella cuenta con una de las áreas en que pueden contratarse las actividades de aventura de la estación para completar el día de esquí, como las exitosas excursiones con motos de nieve. A las prestaciones descritas se irán añadiendo, progresivamente y de cara a las próximas temporadas de invierno 2017 – 2018, nuevos servicios. De este modo, se prevé que las instalaciones incluyan, en un futuro próximo, una tercera escuela de esquí y de snowboard, un nuevo parking VIP o bien nuevas consignas y guardaesquís, entre otras muchas proposiciones para la satisfacción de todas las necesidades de los usuarios.