La última silla
PUBLICIDAD Noticias Mega 1

La última silla

-¡Paco, déjame cerrar a mi, plis!

Cada domingo por la tarde era lo mismo. El bueno de Paco, para no tener que hacer la ronda final del telesilla cuando ya cerraba a las cinco menos cuarto, me dejaba hacer de extranjis esta última bajada que era para mí solo. Subía solo en la silla y bajaba solo por la pista; sin nadie, a mi aire, solo teniendo cuidado que no hubiera nadie colgado por ahí y ningún palo de señalización tirado para que los maquinistas no tuvieran que parar, bajar, arreglar, subir y seguir. Un beneficio mutuo que en realidad a mi me sabía a gloria, pues esa última bajada era…. Bueno, ya os lo podéis imaginar.

Esa tarde algo no iba bien. Al pie del telesilla había visto a una chica como esperando a alguien y era raro, porque prácticamente solo quedaban los trabajadores de la estación y los pocos esquiadores que quedaban ahí abajo estaban recogiendo los trastos y charlando tranquilamente.

Como siempre, Paco no puso objeción alguna. Se quedaría en la caseta abajo hablando con el remontero hasta que yo volviera.  Subí en una de las sillas y tranquilamente me dispuse a disfrutar de la subida, las vistas, los colores del cielo con el sol ya queriendo largarse a dormir… En fin, una bonita y fría tarde de enero como cualquier otra.

En el tramo final, bastante empinado dentro del bosque, vi a un chico sentado en la nieve y con los esquís fuera de las botas, a su lado. Estaba en una situación bastante precaria, parecía que no sabía qué hacer y me quedé bastante atónito.

-¡Eh!, ¿todo bien?

-No, no, no… No puedo bajar y no me atrevo a moverme.

-Ok. Ahora bajo a por ti. Oye, hay una chica ahí abajo ¿podría ser tu novia?

-Si, seguro. Me espera y no sabe que estoy aquí.

-Vale. Dame unos minutos.

Cuando llegué arriba me saqué los esquís, me fui directamente a la caseta y con el teléfono interno llamé abajo.

-Paco, hay un tío colgado a unos cincuenta metros de la cima. Se ha sacado los esquís. Dile a la chica que hay ahí fuera que ahora lo bajamos.

¿Cómo? ¿cómo? ¿cómo? ¿Qué hace alguien ahí ahora? Oye, ¡no te metas en un lio!- Paco no se lo quería creer…

-Que no, que no. Bajo, lo subo hasta la silla y tu avisa a la chica.

-Vale, pero yo también voy a subir.

-De acuerdo.

Me calcé de nuevo los esquís y bajé poco a poco por el cortafuegos de debajo del telesilla. Era una norte y entre árboles, por lo que la nieve estaba durita pero aguantaba bien. Con botas sin esquís, dar un paso era casi un suicidio. Cuando llegué al chico, este ni se movió.

-¿Estás bien?

-Tengo frío.

-Normal. Ánimo. Oye, ya han avisado a tu novia y ahora vamos a hacer esto, esto, esto y esto….   Y sobre todo, no te agarres a mí, hazlo por tí mismo y todo irá bien.

El chico entendió bien lo que tenía que hacer y poco a poco lo fui sacando de allí, tallando escalones en la nieve con la cola de un esquí para que pudiera subir hasta la cima. Perecíamos una expedición de montaña más que unos esquiadores de fin de semana. A medio camino la voz de Paco resonó desde lo alto en la silla.

-¿Todo bien?.

-Sí,  sí, todo bien. Ahora llegaremos arriba- le contesté yo.

-Vale, ahí os espero.

Una vez arriba, Paco se encargó de coger al chico y llevárselo abajo con la silla. Yo fui por la pista. Bajé como siempre pero más con la cabeza en lo que acababa de pasar que disfrutando de esa última bajada. Estaba inquieto y una vez abajo busqué a la chica, que ahí seguía. Le comenté que su novio llegaría en pocos minutos sano y salvo por la silla.

Esperamos su llegada y cuando estuvieron juntos, nos dieron las gracias mil y una vez y desparecieron hacia el único coche que quedaba en el parking.

De repente Paco dijo: –Se deben haber dejado la puerta de la caseta abierta, ¿has llamado desde ahí, no?

-Sí, estaba abierta, pero siempre lo está- contesté yo.

-Bueno, sube a cerrarla. Yo te espero.

-Mil gracias Paco- dije con una gran sonrisa.

Podía volver a esquiar mi última bajada un domingo más.  Paco era un crack.

Dedicado a tod@s esas personas que hacen nuestros días de esquí más seguros y agradables. Paco ya se ha jubilado y lo echo de menos. 

Te recomendamos

Titan Desert 2022
Etape Spain

8 comentarios en «La última silla»

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PUBLICIDAD Noticias Mega 4
PUBLICIDAD Noticias 1x1