Las once estaciones de esquí del Pirineo de Lleida tienen esperanzas de poder abrir el primer fin de semana de diciembre, pero para ello es necesario que bajen más las temperaturas y que lleguen más nevadas de consistencia.Estas esperanzas eran expresadas por el presidente de la Diputación de Lleida, Joan Reñé, en la presentación de una temporada de esquí en tierras ilerdenses en la que esperan superar las cifras de los 1.200.000 forfaits vendidos la temporada pasada.

En el transcurso de la presentación, Reñé destacó el hecho que los alumnos de 30 centros escolares de las comarcas del Pirineo van a practicar el esquí como asignatura obligatoria.

Para este invierno, las estaciones del Pirineo de Lleida han invertido un total de 12,5 millones de euros, de los que 11 corresponden a Baqueira Beret, en la temporada de su 50 aniversario. De esta forma, los centros invernales del Pirineo de Lleida –Baqueira Beret, Boí Täull, Espot Esquí, Port Ainé, Port del Comte y Tavascan en esquí alpino; y Aransa, Baqueira Beret, Lles, Sant Joan de l’Erm y Tavascan de nuevo en esquí de fondo– ofrecerán un total de 483 kilómetros esquiables, la superfície esquiable más grande de todo el Estado, con más de 30.000 plazas entre hoteles, campings, apartamentos y alojamientos de turismo rural cerca de las pistas. Una superfície esquiable que se reparte en 238 pistas, cifra que supone un 5% más que la temporara anterior.

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