8 muertes Everest primavera 2019: varias horas de espera para la cima
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Hacer cola para subir al Everest, una cuestión de vida o muerte

Tan solo en la última semana se han registrado 8 muertes en el Everest, dejando unas cifras fatídicas en esta primavera 2019.

Sin embargo, el problema podría ir mucho más allá de estos fallecimientos, puesto que, de alguna manera, la causa de la muerte pudo ser debida al overbooking vivido en la cima del mundo.

Por increíble que parezca, la semana pasada se llegaron a registrar colas de varias horas para poder hacer la cima.

Más de 200 alpinistas se agrupaban en el estrecho paso a la cresta superior, esperando para llegar a lo más alto.

Gyanendra Shrestha, representante del Ministerio de Turismo de Nepal, explicaba a la agencia EFE que fueron alrededor de 250 los alpinistas que salieron del campo IV, la noche del martes al miércoles, para hacer la cima. Y a éstos, habría que sumar alrededor de otro centenar que salía del flanco tibetano.

Varias horas de cola que te pueden costar la vida

Cuando te enfrentas a una cima de casi 9.000 metros como la del Everest, las condiciones en las zonas cercanas a la cima son como un infierno helado.

El hecho de tener que pasar más tiempo del estrictamente necesario, por culpa de tener que estar haciendo cola, puede suponer la diferencia entre la vida o la muerte.

Allí no estamos hablando de paciencia o aburrimiento. Eso no es un parque de atracciones, aunque viendo la fotografía bien podría parecerlo.

Los meses de abril y mayo son generalmente los más transitados puesto que suelen ofrecer una pequeña ventana de buen tiempo en el Everest. La buena meteorología registrada durante varios días seguidos la semana pasada, fue el revulsivo final para que el Everest acabara pareciendo Las Ramblas de Barcelona.

Como decíamos, lo peor de esperar no es el aburrimiento, sino las consecuencias físicas que sufren los alpinistas.

Las licencias en el Everest

Al final, entre el miércoles de la semana pasada y hoy se han registrado un total de 8 muertos en el Everest y la mayoría de ellos perdieron la vida por males derivados de la altura. Todavía hay un desaparecido, al que dan por muerto pero no se conoce realmente qué le ha ocurrido.

Dada la situación vivida esta última semana, la polémica vuelve a estar servida. ¿Deberían limitarse más las licencias para ascender al Everest?

Según informan en el diario El Mundo, para esta primavera se han concedido más de 380 licencias. Pero hay que tener en cuenta que cada poseedor de licencia lleva consigo al menos un guía, por lo que imaginad la cantidad de gente que podríais encontrar por el camino al Everest.

Además, esta no es la primera vez que se registran colas en el Everest. En 2012 se produjo un gran atasco en el escalón Hillary, en un día de muy buen tiempo. En aquella ocasión se registraron 4 muertos.

¿Tendrá que volver a pasar algo así para poner remedio? Los accidentes en el Everest son mortales, cualquier contratiempo es mortal. Por eso es tan importante la concesión de licencias.

Éstas deberían tener en cuenta tanto la preparación del alpinista, como la cantidad de gente a quien se la dan, para evitar situaciones como esta en un futuro.

¡Y no nos olvidemos de otra cosa! Pensar en la propia montaña. Parece que el ser humano nunca aprende, porque la cantidad de basura que se acumula en el Everest es vergonzosa.

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