Tras los Juegos Olímpicos de Sochi, Ferran Terra decidió dar un cambio de rumbo en su vida deportiva. Después de dedicarse toda la vida al esquí alpino, el esquiador catalán decidió poner punto y final a su etapa alpina y empezar una nueva aventura con el esquí cross. Una decisión arriesgada, dada la poca tradición de este modalidad en nuestra país y la poca presencia de la misma en nuestras estaciones, con apenas estadios en los que entrenar y muy pocos medios. Pero Terra necesitaba un cambio en su vida y tomó esta vía, la cual parece ofrecerle un esperanzador futuro y ya empieza a recoger sus frutos.

Dos días de esquí, y primer podio

Ferran puso rumbo a Chile, y con sólo dos días de esquí finalizaba segundo en la primera carrera de la nueva temporada, en Valle Nevado. Una posición que le dejaba “muy contento, ya que sólo llevo dos días de esquí”. Ferran no sólo compite en esquí cross -una modalidad que hace unos años parecía que iba a comerse el mercado, pero que, sin llegar a marchitarse del todo, sí que ha ido muy a menos, a pesar de ser olímpica–, sino que además este práctica alpina le da de comer. Desde Valle Nevado nos explica que “llevo a los chicos de esquí cross del club de Valle Nevado y de la federación chilena. Los entrenaré toda la temporada”. Esta oportunidad le salió gracias a un par de amigos suyos, que hablaron con el responsable del club y cuando éste y Ferran hablaron sellaron el acuerdo rápido.

Ya piensa en los siguientes Juegos Olímpicos

Gracias al tiempo que pasa entrenando con estos chicos, Ferran también entrena él mismo y sigue en su puesta a punto antes de poner rumbo de nuevo a Europa. Él tiene claro que su futuro pasa por esta espectacular modalidad, pues “el objetivo es ver cómo estoy a nivel mundial con el esquí cross, y, si va bien lucharé por las medallas de aquí a cuatro años”. A su regreso, estudiará el programa de la Copa de Europa y de la Copa del Mundo, y seguirá entrenando cuando pueda en la pista de boardercross de La Molina. De hecho, nada más finalizar la temporada alpina estuvo dos meses dejándose la piel en esta pista, donde contó con la ayuda del entrenador nacional de boardercross Israel Planas, quien “me ha ayudado mucho”.

Ferran Terra tiene claro cuál es su futuro y lo mucho que le puede aportar su pasado reciente en el esquí alpino. “Me ha ayudado mucho para todo, y creo que en el esquí cross puedo llegar lejos”. La técnica del esquí cross difiere de la alpina, de ahí que Ferran trabaje sobre todo en mejorar “la posición del cuerpo, a acostumbrarme a hacer las curvas con peraltes y a tener mucho control aéreo”.

Estaremos atentos a sus evoluciones.