Recuerda, si vas a esquiar fuera pista…

Estábamos navegando por Internet y este artículo de la estación de Candanchú nos ha parecido interesante, así que hemos pensado que lo mejor era poder compartirlo con todos vosotros.

Si has decidido que quieres probar cómo es esquiar sobre nieve virgen y vas a adentrarte en el exótico mundo del fuera de pista, aquí tienes algunas recomendaciones que debes tener en cuenta antes de ponerte en marcha.

Estar bien informado es fundamental. Debemos consultar la previsión meteorológica, el parte de nieve, los riesgos de aludes, etc. Asimismo, es imprescindible conocer el terreno, sus características y peculiaridades. Recabaremos toda la información que podamos sobre el entorno en el que vamos a movernos, incluso podemos hablar con otros esquiadores que hayan estado en el terreno y que puedan indicarnos algunos factores a tener en cuenta.


Ir equipado adecuadamente

Los 3 elementos imprescindibles que siempre deberemos llevar encima si esquiamos fuera de pistas son: un ARVA, una pala y una sonda.

El ARVA, como os explicamos con más profundidad en este artículo, es un aparato receptor y emisor de campos electromagnéticos que permite localizar a una víctima que haya quedado sepultada por una avalancha de nieve y que también posea otro ARVA.

Una vez hayamos localizado el lugar exacto en el que se encuentra la víctima, será el turno de la sonda, una varilla flexible de unos 5 metros de longitud que nos ayudará a localizar a la persona que haya quedado enterrada bajo la nieve. Finalmente necesitaremos la pala para quitar la nieve y llegar hasta nuestro compañero.

La rapidez de actuación será fundamental. La tasa de supervivencia es del 90% hasta los 15 minutos, tras lo cual cae drásticamente. Por ello, llevar los tres elementos, saber usarlos y mantener la calma pero actuar con rapidez será fundamental en estos casos.


Tres factores de riesgo

Los fuera de pistas conllevan riesgos, especialmente por tres factores fundamentales que deberemos tener en cuenta. Hablamos del tipo de nieve, el desnivel del terreno y la habilidad del esquiador.

1.Tipo de nieve

Nieve en polvo: ideal para esquiar fuera de pistas debido a que permite un deslizamiento mayor. Sin embargo, es la que mayor riesgo de aludes conlleva.

Nieve costra: es una capa dura que se forma en la parte superior debido al viento. Al deslizarnos sobre ella podemos romper una placa y provocar un alud.

Nieve dura: nieve prensada que ha estado a bajas temperaturas tras una nevada, suele tener partes heladas, por lo que será fácil desestabilizarnos subidos a los esquís.

Nieve primavera: se forma por las altas temperaturas después de una nevada. Es pegajosa y puede pararnos en seco, provocando roturas, luxaciones y otros problemas en los esquiadores.

2. Desnivel del terreno

El desnivel con nieve virgen poco tiene que ver con el que controlemos entro de pistas. Por ello, recomendamos que si eres nuevo, te decantes por zonas con poco desnivel. Además de la dificultad, a mayor desnivel, el riesgo de aludes es mayor.

3. Habilidad del esquiador

Los fuera de pistas son peligrosos, hay que tener buen nivel para realizar este tipo de esquí. Ir por un fuera de pista sin tener la experiencia necesaria para ello te pone en peligro no solo a ti, sino a todos los esquiadores que se encuentren en esa zona.

Consejos básicos dentro del terreno

  1. Evitar ir solo.
  2. Dentro del grupo, deberemos ir algo separados por si alguien cae en una grieta o es atrapado por un alud. De este modo, el resto del grupo podrá ayudarle. En situaciones de riesgo deberemos mantener unos 10 m de distancia con nuestros compañeros.
  3. Llevar los esquís compactos, tirando a juntos, y el cuerpo mirando hacia abajo para anticiparte al inicio del siguiente viraje.
  4. Si te hundes, no intentes girar mucho, mejor da pequeños saltos en cada viraje y aprovecha las caídas para frenar.
  5. No inclines demasiado la tibia lateralmente, ya que nos frenará y nos puede desestabilizar.
  6. Esquiar por pendientes de barlovento y onduladas.
  7. Buscar protecciones naturales como rocas o bosques profundos.
  8. Evitar vibraciones producidas por movimientos bruscos, gritos y caídas.
  9. Mantener el sentido común, la calma y la prudencia en todo momento.
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