Cámaras… ¡Y acción!

Compartir:

Cualquier niño/a, antes de tirarse por la cuesta, le pregunta a su mamá: “¿¡Me miras, mamá!? ¡Mira mamá, mírame!”. Y mamá, solícita, mira a su retoño entre atemorizada y admirada. Porque es tan importante que les mire mamá como que llegue abajo.

Pero ¿qué hacemos cuando crecemos, nos hacemos mayores y mamá ya no está ahí para mirarnos? Pues esquiar pegados a la cámara de acción. Ya sea en el casco, en un arnés o incluso en los esquís, le damos al botón ‘rec’ y nos tiramos por la cuesta, nos grabamos y le decimos a los amigos: “¡Mira el vídeo que me he hecho!”. ¡Je, je, je..! Sí, la tecnología avanza, y nuestro ego también… aunque la raza humana no mucho.

¡Qué divertido es esto de las camaritas, cuando tú mismo te grabas esquiando, y te ves luego en casa! Es casi como volver a vivir esas sensaciones mientras te sumergías en el powder o conducías a tope por la pista.

camaras-de-accion-esquiando_2

Vuelves a ver lo que viste y a pasar por donde pasaste. Recuerdo que me partía de risa la primera vez que me vi. Por otro lado, cuando te ves, también te das cuenta de que, claramente, no estás preparado para las Olimpíadas.

Desde otro ángulo

Algo que me gusta mucho de estas cámaras es el punto de vista tan diferente en el que filman y sacan fotos. Grabas ese salto taaan graaande que te parece que diste, pero cuando lo ves en el ordenador te das cuenta de que no nos levantamos ni una cuarta del suelo; vamos, que no impresionas ni a tu sobrino pequeño…

Y ese sitio tan “superinclinado” por el que pasamos, propio de una prueba del Freeride World Tour, se ve como la pista plana de principiantes.

Eso sí, cuando me caigo con la cámara –si consigo recuperarla– me da un punto de vista de mí mismo que no tenía antes. Soy yo mismo pillando, que ya lo había sentido pero no lo había visto. Divertido de cualquier forma.

Si alguien ha soñado con ser el actor principal de una película, o el director, o el de los efectos especiales, no hay problema. Aquí lo puedes conseguir todo.

Además, puedes asistir gratis al estreno mundial en tu propia casa y aplaudirte al final… incluso te puedes dar un Goya a ti mismo (no te olvides de la música cuando edites el vídeo, si pones Heavy Metal del duro, hasta tu tía la de Zamora pensará que lo que haces es superradical).

Superhéroes

Soy un cotilla. Me encanta escuchar las conversaciones de grupos que no conozco de nada para saber lo que piensa el personal.

camaras-de-accion-esquiando_4

Un ejemplo: estaba en un bar tomando una cervecita después de esquiar y, en la mesa de al lado, un chico le contaba a sus amigos su mejor bajada del día. “¡Fue increíble, tíos!”, decía. “¡Bajé el primero, no había ni una huella!”.

Y siguió con su relato: “La nieve me llegaba por la cintura, de arriba abajo nieve polvo total; salté la roca grande de la derecha, la caída estaba muy blanda, seguí hasta abajo dando unos curvones tremendos y al final pasé por un sitio superestrecho a toda velocidad. ¡Yeeeaaahh… fue la caña! La mejor bajada de mi vida”.

Otro de su mesa le preguntó: “¿Lo grabaste?”. “No…”, contesto él. Acto seguido los demás lo ignoraron y cambiaron de tema. O sea ¿que si no lo grabas no cuenta? Curioso.

¿Para quién esquías?

Algo también muy curioso es lo que se siente al esquiar justo por debajo de la silla cuando va llena de gente. Te invade una sensación rara, te sientes observado. ¿Por qué nos pasa? ¿Para quién esquiamos?

Ahora estoy aprendiendo a esquiar de la misma forma cuando me ve alguien que cuando no. Creo que me llevará unos años, pero ahí voy, intentándolo.

Pensándolo bien, no tiene demasiado sentido que me preocupe de lo que piensan los demás acerca de cómo esquío. Primero, porque tienen mejores cosas que hacer. Y, sobre todo, porque me tendría que preocupar de la potencial opinión de 7.123 millones de personas que hay en el mundo, menudo trabajo.

Me acuerdo de la tarde que mis padres me regalaron mi primer balón (de balonmano, no de fútbol). Casi no pude dormir, de las ganas que tenía de llevarlo al cole para jugar con los amigos. ¡Iba a ser muy divertido jugar con ellos en el recreo!

camaras-de-accion-esquiando_3.

Ojalá que los juguetes que tenemos ahora, los esquís, las cámaras, etc., nos ayuden a eso, a seguir jugando con los amigos. Es mucho más divertido.

Y ojalá que, igual que en el patio del cole, lo importante siga siendo jugar, jugar y jugar con ellos. Quien nos mirase entonces no tenía mucha importancia, y quien nos mire ahora realmente tampoco.

P.D. Este reportaje está dedicado a todas las pacientes mamás y papás que están en el parque con sus hijos/as y dicen: “¡Que sí, Hugo, que te estoy mirando, ya te puedes tirar!”. Y dedicado también a los que seguimos jugando con los amigos/as para sentirnos como niños/as.

Texto y fotos: LuisMi del Corral, desde Whistler

Un post de:

Deja tu comentario

avatar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  Suscríbete  
Notificarme sobre

Síguenos en

Newsletter

Revista Solo Nieve

Catálogo Solo Nieve 2019