Conocido como Klammer Express o Kaiser Franz, Franz Klammer es uno de los esquiadores más míticos de la historia.

Nacido en Mooswald en 1953, Klammer fue el héroe nacional austríaco durante los años 70. Ganó cinco Copas del Mundo en la disciplina de descenso, en la que mantiene un récord de 25 victorias que nadie ha igualado. Pero lo que lo encumbró al Olimpo fue su histórico triunfo en los Juegos de Innsbruck ‘76, ante su público. Una bajada al límite que se convirtió en legendaria.

Leyenda del esquí Franz Klammer_1

Reconocido como uno de los mejores descendeurs de todos los tiempos, ganó una medalla de oro olímpica, dos campeonatos y un subcampeonato del mundo y cinco Copas del Mundo de descenso.

Obtuvo veintiséis victorias en la Copa del Mundo (las 25 de descenso y una más en combinada), con un total de cuarenta y cinco podios.

Fue capaz de vencer nueve descensos de Copa del Mundo de forma consecutiva. Pero el triunfo que marcó la vida deportiva de Klammer y lo convirtió en mito viviente fue el descenso de los Juegos Olímpicos de Innsbruck, en 1976.

Una de las páginas más destacadas de la historia de la competición alpina. Klammer partía desde el puesto número 15 y, con un descenso de infarto, logró batir al suizo Russi por 33 centésimas y colgarse el oro.

Leyendas del Esquí Franz Klammer,

Pero no fue su medalla lo que pasó a la historia sino la forma como la consiguió. Fue aquel estilo al límite constante del desastre lo que dejó huella en todos los aficionados. Viéndolo bajar, parecía imposible que fuera a terminar la carrera sin rodar por los suelos.

Pero lo hizo y entró en la historia del esquí por la puerta grande. Y no solo eso, sino que quedaron las imágenes de ese descenso para la posteridad. El propio Klammer reconoció que en más de un momento pensó que iba a tener un accidente.

Tras las Olimpíadas siguió cosechando victorias, alzándose con la Copa del Mundo de 1978. Después pasó unos años de sequía, en los que solamente ganó una prueba de Copa del Mundo en 1981. En 1984, Klammer ganó por cuarta vez la Hahnenkamm, el mítico descenso de Kitzbühel.

En 1985, tras 13 temporadas en la Copa del Mundo y con 31 años de edad, se retiró del esquí alpino en la estación de Aspen, Colorado, y se pasó a las carreras de coches, compitiendo cuatro temporadas en el Campeonato Alemán de Turismos (DTM) con poco éxito.

Franz Klammer fue Deportista del Año en Austria en 1975, 1976 y 1983. Más tarde fundó la Fundación Franz Klammer para apoyar a los atletas con discapacidad, en honor a su hermano, que tuvo un accidente de esquí grave en 1977, que lo dejó en silla de ruedas.