Campeón del mundo de descenso en 1978, Josef ‘Sepp’ Walcher fue uno de los héroes de la familia de velocistas austríacos, formado por grandes nombres como Toni Sailer, Karl Schranz, Egon Zimmermann, David Zwilling, Leonhard Stock, Harti Weirather, Hermann Maier, Hannes Trinkl y su gran compañero de equipo Franz Klammer, a cuya sombra le tocó vivir la mayor parte de su carrera deportiva.

Nacido el 8 de diciembre de 1954 en una de las mecas del esquí alpino austríaco, Schladming, Walcher fue un gran descendeur. En los Campeonatos del Mundo de 1978 disputados en la estación alemana de Garmisch obtuvo su mayor logro deportivo, al proclamarse campeón del mundo de descenso.

Josef Walcher debutó en la Copa del Mundo en diciembre de 1972, dos días antes de cumplir los 18 años. Solo dos meses después lograba sus primeros puntos y su primer podio, en la estación suiza de St. Moritz.

La primera victoria en Copa del Mundo no llegó hasta 1977, en Morzine, donde conseguía su séptimo podio hasta la fecha.

Leyendas esquí: Josef Walcher

Sus mejores temporadas fueron 1977 y 1978, en las que finalizó subcampeón del mundo en la disciplina de descenso, detrás de su imbatible compatriota Franz Klammer, por entonces héroe nacional, lo que eclipsó la carrera del talentoso Walcher.

No obstante, a pesar de coincidir en el tiempo con uno de los más grandes descendedores de todos los tiempos, justo antes de lograr aquel oro mundial en Garmisch ‘78 que le permitió pasar a los libros de historia del esquí alpino austríaco, Walcher ganó dos descensos consecutivos en la catedral, Kithzbühel.

‘Sepp’ se retiró tras finalizar la temporada 1982, diez años después de su debut, con un palmarés que sumaba cinco victorias en la Copa del Mundo y trece podios.

Lamentablemente, dos años más tarde, un 2 de enero de 1984 y con apenas 29 años de edad, Josef ‘Sepp’ Walcher fallecía al sufrir un fatal accidente mientras participaba en una carrera benéfica amateur en su pueblo natal de Schladming.

Un descenso de ocho kilómetros de longitud en el que cientos de corredores tomaban la salida en un intervalo de 30 segundos. Walcher se partió el cuello al impactar con la cabeza en la nieve, tras fallar en la recepción de un salto.

La familia de Walcher poseía un pequeño hotel y una panadería a las afueras de Schladming. Dejaba viuda y tres hijos. Aquella tragedia glorificó su figura, que ha quedado para siempre en la memoria de los fans austríacos, que incluso hoy día recuerdan a Josef ‘Sepp’ Walcher como uno de los más grandes esquiadores de la historia del país.