Considerada una de las mejores esquiadoras de todos los tiempos, Vreni Schneider arrasó a finales de los 80 y principios de los 90. Debutó como profesional a los 16 años y a lo largo de su carrera labró el palmarés femenino más brillante que se recuerda en la Copa del Mundo de Esquí Alpino.

Si tienes más de treinta años y has sido corredor o aficionado a las carreras de esquí, recordarás a aquella suiza narigona de sonrisa poco agraciada que siempre subía al podio en las retransmisiones de Eurosport.

Eran años de boom mediático para el esquí alpino en nuestro país gracias a Blanca Fernández Ochoa y el efecto Tomba.

Schneider fue coetánea a la bomba , sus carreras fueron paralelas y esto propulsó su repercusión. Mientras el italiano era la estrella del circuito masculino, Vreni dominaba en damas.

Verena Schneider (26/11/1964) es para muchos la número uno de la historia del esquí alpino. Entre sus muchos logros hay cinco medallas olímpicas y cinco en Campeonatos del Mundo.

Consiguió 55 victorias en la Copa del Mundo (Tomba, 50), una marca histórica, superada durante muchos años solamente por otro mito, la austríaca Annemarie Moser-Pröll -que ostenta el récord con 62-, hasta que en 2012 Lindsey Vonn le dio alcance a la suiza.

Pero sobre todo estableció un récord que aún sigue vigente y que será difícil de batir. En una misma temporada, la 1988/1989, ganó 14 carreras. Ni el mítico Ingemar Stenmark, con 13 victorias en un mismo año de Copa del Mundo, la supera.

Vreni Schneider 2

Observarla bien. Su imagen esquiando impresiona y da una idea de la relevancia que la suiza ha tenido en nuestro deporte.

Especialista en disciplinas técnicas, ganó tres veces la General de la Copa del Mundo y once veces el globo de cristal en diferentes disciplinas.

En  los Juegos de Calgary 1988 logró el oro en slalom y el gigante. En las Olimpíadas de Albertville 1992 no tuvo tanta suerte y quedó fuera de las medallas, pero en Lillehammer 1994 volvió a triunfar con tres metales: oro en slalom, plata en la combinada y bronce en gigante.

A todo esto hay que sumar seis medallas en los Campeonatos del Mundo: oro en gigante en 1987 y 1989, y en slalom en 1991.

Durante su carrera, subió al podio más de 100 veces en competiciones de Copa del Mundo. Con tanto logro, no es extraño que fuera nombrada deportista suiza del siglo. Se retiró a lo grande en 1995. Venciendo un slalom en Bormio (Italia) que le permitía alzarse con su última Copa del Mundo. Lo hacía por 6 puntos de diferencia con la alemana Katja Seizinger.