El Salomon Quest Challenge conquista la nieve de Grandvalira

“Hemos reunido a 450 participantes. Estamos muy contentos porque, a pesar del frío y de las nevadas, mucha gente se ha acercado a venir y se lo han pasado muy bien”. Así resumía el director del Salomon Quest Challenge, Carlos Alhambra, la segunda cita de la competición en Grandvalira, quizás la más épica, donde la nieve y las bajas temperaturas fueron las grandes protagonistas del día. Fue una mañana para el recuerdo, sólo apta para los más valientes, en la que 450 esquiadores y snowboarders, repartidos en 148 equipos, vencieron al frío y a la abundante nieve que caía y se pusieron el dorsal para pasárselo en grande en una prueba que pide estrategia, compenetración y ganas de divertirse. Especial mención merecen los más pequeños, mayoría en Grandvalira y que, con casco, gafas y bien abrigados, tampoco dudaron en ponerse los esquís para deslizarse por la nieve de la estación y pasar por todas las pruebas.

“El Salomon Quest Challenge nació muy enfocado a los esquiadores de club pero, cada año, evoluciona y crece. Ahora reunimos cada vez a más gente y de perfiles diferentes: padres, niños, jóvenes, esquiadores de fin de semana…”, añade Alhambra. En Grandvalira, todos ellos se citaron desde las nueve en el sector de Grau Roig, en el área de Cubil, para recoger su chip, su dorsal y su mapa y arrancar una aventura más dura y emocionante que nunca por la estación andorrana.

Maquinistas, pisters y el equipo de terreno de Grandvalira trabajaron a fondo durante todo el día para que los participantes pudieran disfrutar al máximo de las tres horas de competición. “La prueba que más me ha gustado ha sido el boardercross, por los saltos, la nieve increíble que caía y el ambiente”; “para mí el gigante era lo más espectacular. Es totalmente diferente de lo que hago normalmente en pistas y me ha parecido súper entretenido”, comentaban algunos de los 450 competidores. La nieve y el frío añadieron un punto de dificultad a un Salomon Quest Challenge que, igualmente, conquistó a cada uno de los valientes que se acercaron a Andorra.

Seis balizas les esperaban escondidas por la estación para que llegaran hasta ellas y sumaran puntos extras. La estatua de Francesc Viladomat también les acercaba más a la victoria si la encontraban y se fotografiaban con algo de imaginación junto a ella. No faltaron tampoco las cuatro pruebas que son ya un clásico: el banked slalom, el slalom gigante, el skicross y el freeride, todas listas para ser disfrutadas en pista cerrada. Saltos, nieve virgen, giros, descensos… para poner a prueba a todos los equipos de 3 que aceptaron el reto del Salomon Quest Challenge más frío del curso.

Tras deslizarse por pistas y sumar el máximo número posible de puntos, los participantes volvieron al village, todavía bajo una intensa nieve, pero no dudaron en quedarse hasta el final para disfrutar de los regalos, la entrega de premios y el sorteo de material. Muchos redondearon el día llevándose alguna sorpresa para casa tras una mañana de competición y diversión.

Tras pasar por Baqueira y Grandvalira, el Salomon Quest Challenge llegará el 18 de febrero a Masella y el 8 de abril a Sierra Nevada. Las inscripciones, a un precio de 10€ por persona, se realizan a través de la web www.salomonquestchallenge.com.

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