En todo caso, antes de practicarlo será imprescindible saber esquiar de switch en pista, así que vamos a dar por supuesto que ya dominamos este tema. Para ejecutar bien el switch 180º, además de un buen control de nuestro switch riding, es necesario saber esperar. Esperar el momento adecuado para despegarnos del kicker.

BIEN

Nos dirigimos hacia el kicker mirando por el lado por el que queremos hacer la rotación. En este caso, Cani -nuestro rider- lo hace mirando por encima de su hombro izquierdo.

Fijaos en la colocación de las piernas: con la izquierda un poco más adelantada, los brazos preparados, marcando la intención de rotación y, como siempre, una buena posición de flexión. La mirada, fija en el kicker.

Cuando entramos en la rampa lo más importante es que sepáis esperar un instante antes de empezar a efectuar el movimiento de extensión para hacer el pop. Si empezáis demasiado pronto, corréis el riesgo de que se os enganchen los esquís con la nieve, porque en cuanto despeguéis del suelo em­pezaréis a rotar. De hecho, no hay que iniciar la rotación hasta notar que los esquís están completamente en el aire.

Una vez que hacemos el pop y los esquís ya no tocan con la nieve, sólo queda recoger bien las piernas e ir recuperando en el aire la posición regular, de cara. Es importante llevar vuestros brazos hacia la posición final antes que los pies. Al mandar primero los brazos hacia delante, vuestros hombros os seguirán y después la cadera y… ¡tachán! Truco perfectamente ejecutado, sólo tendréis que preocuparos de aterrizar con suavidad y estilo.
MAL

Lo primero que vemos en la secuencia es la mala colocación de switch que muestra Cani (¡eh, que lo hace adrede!). Como veis, no sabe bien por qué lado hay que ir mirando, hasta el punto de que no ve hacia dónde se dirige. La preparación de cualquier salto es vital para su correcta ejecución; no olvidéis que, en fre­estyle, la máxima de “lo que mal empieza, mal acaba” se cumple a rajatabla.

Al final Cani se coloca sin mirar el kicker, por lo tanto no sabe cuándo va a llegar el momento de darle pop. Y al no saber dónde está, inicia la rotación pensando que está en el lugar correcto, pero no. Como veis, está rotando antes de despegarse del suelo y por eso sale muy mal al aire. Además, la posición es nefasta, con el eje de los hombros torcido y las piernas demasiado separadas. En consecuencia, se apoya más en el esquí derecho y sale total­mente descompensado.

Recordad lo más importante: llevar una buena posición en switch y saber esperar, un poquito más, para dar el pop.

CONSEJO Más que un consejo, es la clave del éxito del switch 180º: la paciencia. Una paciencia corta, pero imprescindible. Hay que esperar al momento justo para despegarse de la nieve. La clave para ejecutar un 180 perfecto es que podamos rotar limpiamente los esquís, y para eso lo mejor es apurar hasta el final del kicker, hasta el labio, para hacer el pop.