Hoy voy a empezar el artículo nombrando al gran Bruce Lee. Desconozco si alguna vez se puso unos esquís, pero es indudable que fue un maestro del control del cuerpo, una cualidad imprescindible para ser un buen esquiador. Lee desarrolló su propia técnica, a partir del kung fu. Se basaba en los movimientos, al contrario que las demás artes marciales, que se fundamentan en las posiciones. ¿Y qué tiene que ver esto con la técnica del esquí alpino? Pues todo, porque cuando esquías de verdad, tienes que estar en continuo movimiento.

Son muchos los que entienden la técnica a base de posiciones, cuando lo que se debe trabajar es un movimiento fluido y constante, igual que en el kung fu. Es un error adoptar una única posición durante la curva. Buscando la similitud con el gran maestro, el esquiador debe mantenerse en continuo movimiento, adaptándose a las necesidades de la curva en cada momento. Un viraje se puede fragmentar en diferentes partes y en él se llevan a cabo diferentes acciones. Como esquiadores no podemos dormirnos encima de los esquís, fijando una posición y esperando que llegue el momento para pasar a la siguiente. La dinámica es diferente: debemos tener una actitud activa de anticipación, que nos sitúe mentalmente por delante de los acontecimientos. Debemos movernos de una fase de la curva a otra con fluidez, generando movimiento y, por lo tanto, energía e impulsos que ayudarán en la ejecución del viraje.

Analicemos un final de viraje y la entrada del siguiente. Si visualizamos la secuencia como si fuera un vídeo, imaginaremos que el esquiador (en este caso, un servidor) no se queda estático en ningún momento, sino que en cada fotograma está haciendo algo diferente. Enlaza lo que en la enseñanza del esquí conocemos como “posiciones”, adaptándolas a las necesidades de ese instante.

Técnica de Esquí en continuo movimiento

En un viraje intervienen diferentes gestos, que debemos combinar con acierto. Son la inclinación, la angulación y la rotación o la contrarrotación, que trabajan simultánea y sucesivamente una curva tras otra. En la foto superior vemos cómo el esquiador combina la inclinación con la angulación, en este caso para poder dirigir los apoyos en el final del viraje.

Técnica de esquí en continuo movimiento 2

En este segundo fotograma, sin embargo, vemos que aparece la contrarrotación, justo antes del cambio, para facilitar la finalización del primer viraje y la entrada en la siguiente curva.

Técnica de esquí en continuo movimiento 3

No hay pausas ni repetición de posiciones. Todo nuestro cuerpo se mueve de manera que, en la entrada del nuevo viraje, el esquiador se encontrará en inclinación pura, pero combinada con una ligera rotación que nos ayudará también a darle dirección a los esquís en el techo del viraje , ese momento tan decisivo entre una curva y la otra.

Técnica de esqui en continuo movimiento

La dinámica se repite una y otra vez, un viraje tras otro. Pero nunca con el mismo resultado, ya que no hay dos curvas iguales. En la nieve, como en las artes marciales, todo es variable según cómo nos movamos (en nuestro caso, haciendo giros con los esquís).

Técnica de esqui en continuo movimiento 5

En definitiva, debemos entender que un esquiador no está nunca en una misma posición; que una curva tiene diferentes momentos y que hay que ir paso a paso, moviéndonos con fluidez y determinación de uno a otro y anticipándonos siempre mentalmente. Debemos mantener una actitud dinámica, para que no nos pille el toro.

Consejo

Esta combinación de movimientos tiene que coordinarse con el ritmo adecuado, un factor muy importante si queremos ejecutarlos con fluidez. La elegancia y eficacia de nuestra técnica dependen de ello.

Lo ideal sería poder trabajar con referencias sobre el terreno, que nos marquen dónde tenemos que girar; dicho de otra manera, las referencias nos obligarían a movernos. Pero como sabemos que hacerlo así es difícil, os invito a que, simplemente, contéis números rítmicamente: uno, dos, tres ¡cambio! Uno, dos, tres ¡cambio!

Al final, será como ponerle música a nuestra bajada. Fluye, mantente en continuo movimiento, y… Be better skier, my friend!

Texto: Dani Maza, demostrador de Esquí
Esquiador: Dani Maza, demostrador de Esquí
Fotos: Jesús Andrés Fernández