Técnica de esquí: Esquiar con el tronco, no solo con las piernas
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Técnica de esquí: Esquiar con el tronco

De siempre se ha dicho que se esquía con los pies o con las piernas, el tren inferior del cuerpo. Dado que es nuestro punto de contacto con el suelo, ha sido el principal foco de atención durante muchos años, para muchos técnicos.

Numerosas teorías han surgido sobre cómo trabajar con las piernas o sobre cómo van repartidas las fuerzas en los pies durante la curva; pero lo más interesante es cómo nos hemos ido adaptando.

Desde luego que se esquía con los pies, pero entendiendo que, con una gestión efectiva del tronco, podemos mejorar mucho el trabajo de las piernas, tanto en agilidad como en potencia.

El core (nuestro centro de masa) se ha convertido en un elemento primordial a la hora de aprender a mover las piernas, así como el tren superior, que conectado también con el core, debemos posicionar donde y como le corresponde en cada momento de la curva.

Esto le da otro sentido al esquí, porque el control y la conciencia corporal han de ser totales, con el core como punto de conexión entre las piernas y el tronco. Esquiamos con todo el cuerpo, todas las partes están conectadas y en movimiento.

Es importante saber qué debemos hacer con las piernas, cómo moverlas; pero al mismo tiempo hemos de saber qué hacer con el tronco, dónde y cómo moverlo.

Es algo complejo, que requiere de mucha concentración y percepción del cuerpo. Para que el movimiento del tronco ayude a optimizar el de las piernas, hemos de saber sentir al mismo tiempo lo que hacemos y lo que vamos a hacer. Para esto debemos entender la curva y ver lo que nos pide.

El factor anticipación es muy importante: los movimientos del cuerpo deben prever el movimiento de las piernas, lo que nos obliga a ir por delante mentalmente para resolver el momento.

He escogido el viraje fundamental para la explicación porque, a pesar de ser un viraje elemental, es muy visual. Además, es un elemento técnico muy importante que dominar si te quieres convertir en un esquiador decente.

Esquiar con el tronco

Entender que debemos anticiparnos en el final de viraje implica hablar de contrarrotación. Se trata de preparar el cuerpo para lo que viene, enfocando el eje cadera-hombros hacia la pendiente, hacia donde vamos, como podéis ver en la imagen inferior.

Esquiar-Tronco-1

La correcta ejecución de la fase anterior afectará positivamente al movimiento de las piernas en el momento del cambio (justo el momento de la imagen inferior), ya que el tren superior acompaña su movimiento. De lo contrario, serán las piernas las que tiran del tronco, como un lastre, haciendo más difícil el momento del cambio.

Esquiar-Tronco-2

Para alcanzar la inclinación y rotación de este momento, debemos haber ejecutado correctamente las fases anteriores. Con la contrarrotación de la primera imagen nos hemos anticipado a las necesidades de la curva; sabemos que vamos a necesitar inclinación y con ella rotación, por lo que hemos preparado el cuerpo en el final de viraje. Esto nos ha ayudado a que el cambio (la segunda imagen) sea más efectivo y fluido y también a llegar a la posición de esta tercera imagen, con su rotación e inclinación bien marcadas.

Esquiar-Tronco-3

Consejos

El tema de hoy tiene más miga de lo que puede parecer. Estamos hilando fino y entender la secuencia es clave para poder practicarla.

Como he explicado al principio, el viraje fundamental es la herramienta y vale para todos los niveles. Basta con adaptarlo al nuestro, ajustando la velocidad y el ritmo según nuestra capacidad de gestión. ¡El secreto es practicar mucho!

Esquiador:  Dani Maza, demostrador de Esquí
Fotos secuencia: Jesús Andrés Fernández

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