Este jueves se cumplía el octavo aniversario del fallecimiento de Paquito Fernández Ochoa (25/02/1950) , único esquiador español capaz de conseguir una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, que vivió de bien pequeño la pasión por la nieve y el esquí. Su padre, Francisco Fernández, conserje de la Escuela de Esquí del Puerto de Navacerrada, fue el primero que le acercó el mundo apasionante del esquí. Fue en los Juegos de Sapporo de 1972, en los que Paquito hacía el mejor tiempo en la prueba de SL que le valía la medalla de oro.

Paquito fue un auténtico pionero del esquí en España, primero al colgarse el oro en los Juegos Olímpicos, y después dos años más tarde al conseguir la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de Saint Moritz, mostrando el camino a su hermana Blanca quien, veinte años más tarde, en los Juegos Olímpicos de Albertville 1992 se convertía en la primera mujer española en conseguir una medalla en unos Juegos Olímpicos de Invierno, en concreto el bronce en la disciplina del gigante.

En 2005 a Paquito se le diagnosticaba un cáncer linfático. Tuvo que pasar dos veces por el quirófano y al final la enfermedad  se impuso al bravo y valiente esquiador, que nos dejaba a la edad de 56 años. “He corrido muchas carreras. Unas las he ganado y otras las he perdido, pero siempre me empleé a tope, a fondo, como estoy haciendo ahora”, dijo Paquito en el homenaje que se le rindió en Cercedilla, su localidad natal, el 28 de octubre de 2006. Fue su última aparición pública.

Tras su adiós, nos quedan sus gestas y el Museo del Esquí Paquito Fernández Ochoa, de visita obligada a todos los amantes del esquí.